Agosto dedicado al Inmaculado Corazón de María – Día 23
“Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes.” Son las palabras de la Virgen a Sor Lucia. El cielo pide reparación por las blasfemias y las ingratitudes. En sentido estricto la blasfemia se opone directamente al segundo mandamiento Leer más…