MISTERIOS GLORIOSOS
Primer Misterio
La Resurrecciรณn del Seรฑor
โAl alborear el primer dรญa de la semana, fueron Marรญa la Magdalena y la otra Marรญa a ver el sepulcro. Un รกngel del Seรฑor dijo a las mujeres: Vosotras no temรกis, ya sรฉ que buscรกis a Jesรบs, el crucificado. No estรก aquรญ. ยกHa resucitado! Venid a ver el sitio donde yacรญa e id aprisa a decir a sus discรญpulos: Ha resucitadoโ (cf. Mt 28, 1-8).
Fe / Vencer al pecado y a la muerte / Penitencia y predicacioฬn / Rogar a Dios por vivos y difuntos.
<<No tendraฬs otros dioses en Mi presencia>>. <<Bienaventurados los limpios de corazoฬn, porque ellos veraฬn a Dios>>.
(MEDITACION PARA CONTEMPLAR EL MISTERIO, MIENTRAS REZAMOS UN PADRE NUESTRO, 10 AVES MARIAS Y UN GLORIA)
No dudo que la primera apariciรณn fue para ti, Madre Corredentora. ยกQuรฉ distinto del Cristo deshecho sobre tus brazos en el Calvario, Ahora es todo de luz. Le quedan cinco heridas, pero heridas de amor. Lo abrazas todavรญa con cuidado, temiendo hacerle daรฑo por las heridas del Viernes. Tu mente no se hace a la idea de que se curen tan pronto tan terribles heridas. El dolor habรญa sido tan profundo que necesita mucho tiempo para curarse.
Tan honda y despiadadamente habรญa entrado la espada en tu alma que extraerla supuso un esfuerzo impresionante. ยฟEs posible en tan corto espacio de tiempo pasar del abismo de dolor al abismo de gozo? ยฟQuรฉ te dijo tu hijo resucitado? Lo adivinamos: โยกGracias, Madre, por tu ayuda, por tu oraciรณn, por tu presencia. Gracias a mi Madre pude realizar la redenciรณn. Gracias, porque no sรณlo me ayudaste a nacer, sino tambiรฉn a morirโ.
Jesรบs, una vez resucitado, resucita a los apรณstoles: A Pedro le cura el temor mortal de sus negaciones mediante una apariciรณn a รฉl solo. A los dos de Emaรบs les hace exclamar: โยฟNo ardรญa nuestro corazรณn, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?โ A Tomรกs le arrancรณ su racionalismo infundiรฉndole la fe. Marรญa completa la tarea. Me la imagino muy bien animando con sus mejores formas a Pedro, haciรฉndole ser humilde pero confiado.
ยกQuรฉ palabras dirรญa a Tomรกs, el incrรฉdulo, Ella que habรญa aprendido a creer heroicamente, aquella Mujer de la que se dijo: โDichosa Tรบ que has creรญdoโ. Ella completarรญa la explicaciรณn de la Escritura a Cleofรกs y a su amigo, al narrarles cรณmo Ella llevaba aรฑos meditando en su corazรณn los misterios de Jesรบs.
Jesรบs se les aparecรญa de vez en cuando iluminรกndolos como un relรกmpago en la noche; pero luego les dejaba el vacรญo de su ausencia. Marรญa era una luz de dรญa y de noche: A todas horas disponible, para responder a todas las preguntas, para iluminar las conciencias, para fortalecerles en la futura vida apostรณlica. La presencia y solicitud de Marรญa fue algo รบnico, irrepetible en la vida de los apรณstoles.ยกQuรฉ envidia de la buena!
Marรญa ya no era la mujer discreta y oculta que dejaba actuar a su Hijo. Ahora Ella comenzaba a ejercer su plena maternidad sobre la Iglesia niรฑa, comenzaba a ser Madre de la Iglesia.
Resucรญtanos, Oh Madre, como a los primeros apรณstoles; acompรกรฑanos ahora que lo necesitamos como entonces o mรกs que entonces; sigue ejerciendo tu maravillosa y oportuna maternidad sobre estos hijos tuyos que deben vivir rodeados de lobos y de constantes peligros. Oh Madre bendita de la Pascua, infรบndenos la alegrรญa de vivir, de ser tuyos y de Jesรบs de tal forma que llenemos de alegrรญa pascual al mundo entero.
Segundo Misterio
La Ascensiรณn a los cielos

โJesรบs dijo a sus discรญpulos: Sabed que yo estoy con vosotros todos los dรญas hasta el fin del mundoโ. โEl Seรฑor Jesรบs, despuรฉs de hablarles, ascendiรณ a los cielos y se sentรณ a la derecha de Diosโ (Mt 28, 20; Mc 16, 19).
Esperanza / Cuerpo miฬstico
Cielo para los bienaventurados.
(MEDITACION PARA CONTEMPLAR EL MISTERIO, MIENTRAS REZAMOS UN PADRE NUESTRO, 10 AVES MARIAS Y UN GLORIA)
Tรบ estuviste allรญ, no podรญas faltar. Con los apรณstoles: tus nuevos hijos, la Iglesia naciente que Jesรบs dejรณ a tu cuidado.
Lo viste subir, triunfar para siempre. Subรญa y regresaba al cielo como triunfador. Derrotados quedaban sus enemigos: la muerte, el demonio, el mundo.
Era tu triunfo tambiรฉn. Si los รฉxitos del hijo son tambiรฉn de su madre, la ascensiรณn de Jesรบs tรบ la vivรญas como propia; era el anticipo de tu asunciรณn.
Aquel Hijo tuyo, nacido en Belรฉn, que habรญa venido a la tierra a travรฉs de tu carne, ahora se iba a la patria definitiva. Aquel hijo, perdido durante la eternidad de tres dรญas en el templo, ahora no sabรญas cuantos aรฑos estarรญas sin verlo. ยกQuรฉ dolor, dolor nuevo, que hacรญa casi intolerable, insufrible, la separaciรณn del Hijo amado!
A partir de entonces tu corazรณn estarรญa mรกs en el cielo que en la tierra. Allรญ estaba Josรฉ, tu esposo, el compaรฑero maravilloso de la infancia y juventud de Jesรบs. ยกQuรฉ ratos tan inefables, tan difรญciles tambiรฉn, en su compaรฑรญa! รl se te habรญa adelantado. รl verรญa llegar a Jesรบs al cielo, y recibirรญa de รl las mรกs sentidas gracias por haber cumplido tan perfectamente su misiรณn de padre. Allรญ estarรญa desde ese momento Jesรบs. Pero Tรบ te quedabas en la tierra sola, muy sola. Porque tu amor se iba, y te dejaba sola en la tierra.
Sรณlo quien ha estado locamente enamorado y pierde a la persona amada sabe de este dolor. Tรบ eras la enamorada por excelencia de Jesรบs. Por eso, tu dolor no tenรญa lรญmites ni comparaciรณn.
Pero tu voluntad no se sumergรญa en la tristeza, porque Jesรบs te habรญa entregado una nueva misiรณn: la Iglesia naciente. Con cuรกnto amor repetiste tu oraciรณn favorita: โHe aquรญ la esclava del Seรฑor. Hรกgase en mรญ segรบn tu palabraโ.
Con tu oraciรณn, tu amor, tus consejos y tu prudencia, la Iglesia niรฑa crecรญa incontenible. Crecรญa en sabidurรญa y en gracia ante Dios y ante los hombres, como en otro tiempo tu Jesรบs. ยกOh Madre de la Iglesia, que acunaste nuevamente en tus brazos aquella criatura que Jesรบs te entregรณ!
Se mezclaban la nostalgia โla fuerza que te lanzaba hacia el cielo- y el amor a la Iglesia que necesitaba tu cariรฑo, tu presencia, tu oraciรณn. La nostalgia era desgarradora, la esperanza larguรญsima. Tรบ veรญas en la Iglesia la continuaciรณn de Jesรบs en la historia como ningรบn teรณlogo lo ha visto. Toda la Iglesia estaba llena de la presencia de Jesรบs.
Tus nuevos hijos eran mรกs dรฉbiles que Jesรบs. Los lobos acechaban. Satanรกs, que habรญa devorado a Judas, seguรญa esperando matar a toda la grey, cuando aรบn era dรฉbil e indefensa. Pero contaba con tu defensa irresistible. Nostalgia, espera y certeza de llegar al cielo para ti y tus hijos. รl ya, faltamos nosotros...
Ahora Tรบ tambiรฉn estรกs en el cielo. Faltamos nosotros...Acuรฉrdate de nosotros.
Nueva etapa de fe: Volviste a encender la lรกmpara que habรญa alumbrado tu caminar por la vida, con aceite nuevo, con nuevo vigor. Era el comienzo fresco y pujante del cristianismo. Tรบ eras la primera cristiana, la que debรญas vivir y contagiar a todos la alegrรญa reciรฉn estrenada del hombre y mujer nuevos, del nuevo estilo de vida, la religiรณn del amor.
Oh Madre, se nos ha olvidado muy pronto que la religiรณn fundada por tu Hijo es la religiรณn del amor, la religiรณn de las bienaventuranzas. Nos hemos quedado con unas pocas ideas rancias y con un aburrimiento vital. Resucita en nosotros la alegrรญa del โmirad cรณmo se amanโ que avasallรณ a los primeros.
ยฟQuรฉ hemos hecho de la religiรณn del amor? Los cristianos hemos vaciado la religiรณn del amor para quedarnos con los mandamientos mal cumplidos. Y nos resulta aburrida, pesada, inaguantable.
La misma religiรณn que a los primeros los entusiasmรณ hasta el extremo, los arrastrรณ hasta el martirio sin pestaรฑear, a nosotros nos resulta sosa y aburrida. ยฟNo serรก que hemos perdido la savia vital? Y ยฟquรฉ somos, que queda de nosotros si nos falta el amor? Nada. Pura fachada.
Tรบ comulgabas con mรกs fe que ninguno, llegando a sentir a Jesรบs en tus entraรฑas como cuando crecรญa en tu seno. Te absorbรญas, te elevabas de la tierra, te ibas...Vivรญas de la comuniรณn anterior y vivรญas para la siguiente, como la enamorada que no puede separarse del Amado.
Ensรฉรฑanos a comulgar con el fervor con que Tรบ lo hacรญas en los aรฑos de tu soledad. Los cristianos observaban con respeto y emociรณn tu actitud. Y seguro que, como a Jesรบs, te pedรญan: โEnsรฉรฑanos a comulgar con el fervor con que Tรบ lo hacesโ. En la forma de recibir a Jesรบs se confirma el amor o la indiferencia de los cristianos de hoy.
Quiero imaginar las palabras que dirigรญas a los apรณstoles: El primer evangelio pasado por la mente y el corazรณn de su Madre. Y asรญ entendรญan de manera entraรฑable las enseรฑanzas de Jesรบs: Tu les abrรญas el sentido, pero, sobre todo, encendรญas sus corazones. Cuantas veces Pedro, Juan y los demรกs debรญan comentar como los discรญpulos de Emaรบs: โยฟNo ardรญa nuestro corazรณn mientras nos explicaba Marรญa los misterios de la vida de Jesรบs?"
Cuรกnto necesitamos, Marรญa, que nos vuelvas a explicar los misterios y la enseรฑanza de Jesรบs, sobre todo el amor que nos tiene, para que nuestro corazรณn arda de amor por รl y por Ti. ยกCรณmo motivarรญas a Pedro, cada vez que el pesimismo y las dificultades de guiar a la Iglesia querรญan doblarlo! ยกQuรฉ firme y gentil pastora guiaba al primer Papa, lo mismo que al actual Benedicto XVI! ยกCรณmo les hablarรญas del cielo, repitiรฉndoles con apasionado acento las palabras de Jesรบs: โAlegraos de que vuestros nombres estรกn escritos en el cieloโ! Hay que merecerlo, hay que ganarlo. Ahรญ estaremos juntos para siempre...
Jesuฬs es condenado injustamente, pero la verdad es que fue Eฬl quien se ofrecioฬ a siฬ mismo en expiacioฬn como viฬa de salvacioฬn para la humanidad. Ellos, los pecadores, manejaban un poder quimeฬrico y una falsa justicia muy propia de hombres mortales.
Tercer Misterio
La venida del Espรญritu Santo

โDe repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonรณ en toda la casa donde estaban los discรญpulos. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartรญan posรกndose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espรญritu Santoโ (Hch 2, 1-4).
Amor / Confirmacioฬn / Santiฬsima Trinidad
<<Amaraฬs al Senฬor tu Dios con todo tu corazoฬn, con todo tu alma, con toda tu mente>>. <<Amaraฬs al proฬjimo como a ti mismo>>.
(MEDITACION PARA CONTEMPLAR EL MISTERIO, MIENTRAS REZAMOS UN PADRE NUESTRO, 10 AVES MARIAS Y UN GLORIA)
Como la gallina a sus pollitos estabas con aquellos apรณstoles asustados, infundiรฉndoles la fortaleza y el valor de una Madre. Les enseรฑaste a rezar, como Jesรบs les habรญa enseรฑado, pues Tรบ eras una maestra insigne. รnica. Bajo tu ejemplo ellos aprendieron a gustar la oraciรณn, a hacerlo de manera semejante a como Tรบ lo hacรญas. โNosotros nos dedicaremos a la oraciรณn y a la predicaciรณnโ dirรญa mรกs adelante Pedro a la comunidad de forma contundente.
Orar con Marรญa: Cuanto hubiera disfrutado estando allรญ, viรฉndola orar, asimilando por contagio la oraciรณn de la criatura mรกs santa y humilde: contemplar su rostro, sus ojos cerrados o semi cerrados o mirando hacia lo alto; escuchar su corazรณn cantando con su bellรญsima voz, imitar su forma de arrodillarse, de cerrar sus manos. Orar con Ella, junto a Ella, ยกquรฉ gran privilegio!
Me imagino a los apรณstoles, al verla orar tan extรกticamente, suplicรกndole: โEnsรฉรฑanos a orar contigo y como tรบ lo hacesโ. Oh Madre, yo tambiรฉn te digo: โEnsรฉรฑame a orar contigo y como Tรบ lo hacรญasโ. A los cristianos que se aburren en la oraciรณn o en la Misa, alcรกnzales el amor de los enamorados para que disfruten la alegrรญa de orar.
Tu obtuviste la gracia del Espรญritu Santo a los apรณstoles. Pedro te necesitaba mรกs que nadie. Despuรฉs de las negaciones se habรญa roto; estaba herido y necesitaba los cuidados de una Madre para con su hijo enfermo. Pedro necesitaba de una Madre como Juan Pablo II. Tambiรฉn รฉl llevaba, si no en su escudo, sรญ en su corazรณn, el โTotus tuusโ del actual Vicario de tu Hijo.
Juan era el mรกs parecido. El de alguna manera compensaba y llenaba el hueco dejado por Jesรบs. โAhรญ tienes a tu Madreโ. Este encargo, hecho a todos, รฉl se lo tomรณ infinitamente en serio.
Tomรกs: Yo sรฉ que convertiste a aquel hombre duro para creer en un hijo de fe, por la forma tan bella como Tรบ le enseรฑaste a creer.
Marรญa Magdalena: Ya habรญa comenzado su conversiรณn, pero ella como mujer que era, y apasionada, copiรณ mejor que los hombres tu hoguera de amor. Aquella que se habรญa acostado en los basureros tenรญa ante sรญ un ejemplo de mujer pura, santa y toda amor. Marรญa Magdalena te copiรณ con todas las fuerzas de su ser. Tu presencia la purificรณ totalmente y le hizo amar locamente la pureza y abominar del pecado.
Debes repetir el milagro de Pentecostรฉs en la Iglesia y en cada uno de nosotros, en mรญ. Aunque no sea vea la llama de fuego, que me abrase todo; aunque no haya terremoto externo, que vibre por dentro y me vuelva loco de amor por รl y por Ti. Te lo pido encarecidamente. No te pido mas, pero no te pido menos.
Pusiste de rodillas a la Iglesia primitiva y asรญ, de rodillas, recibiรณ la fuerza del Espรญritu Santo. Hoy debes tambiรฉn enseรฑar a rezar a los sacerdotes y religiosos, a los fieles, para salir del atolladero.
Salieron a predicar como leones. Pedro era un leรณn, sentรญa dentro la fuerza de un leรณn, รกvido de presas. Echรณ las redes de su palabra en nombre de Cristo y tres mil hombres quedaron atrapados. Los primeros cristianos entraron a la Iglesia por contagio de amor, de aquel amor que ardรญa en el corazรณn de los apรณstoles. Asรญ comenzรณ con buen pie la religiรณn del amor, amando y haciendo amar, hasta el punto de arrancar a sus mismos enemigos la mejor alabanza que se pueda decir jamรกs de los cristianos: โMirad cรณmo se amanโ. Aprendieron muy bien la lecciรณn de Jesรบs.
Hoy... en muchos casos, ya no es asรญ. La religiรณn del amor se ha convertido para muchos en la religiรณn del aburrimiento. Porque no aman, porque se han olvidado del amor que Cristo les ha demostrado. Tienes que hacernos como hiciste a los primeros, para seguir convenciendo a los hombres frรญos de hoy. La religiรณn del amor se contagia por calor, no por gรฉlidas ideas.
Cuarto Misterio
La Asunciรณn de Marรญa

โMarรญa dijo: Me felicitaran todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mรญโ (Lc 1, 48-49). โยกToda hermosa eres amada mรญa, no hay defecto en ti! Ven del Lรญbano, esposa mรญa, venโ (Ct 4, 7).
Felicidad eterna / Gloria / Corazoฬn Inmaculado
Inmortalidad de la Santiฬsima Virgen Mariฬa.
(MEDITACION PARA CONTEMPLAR EL MISTERIO, MIENTRAS REZAMOS UN PADRE NUESTRO, 10 AVES MARIAS Y UN GLORIA)
Su vida consistiรณ en amar.
La mujer que podemos definir como Amor viviรณ en este mundo sรณlo amando: amando a Dios, a su Hijo Jesรบs desde que lo llevaba en su seno hasta que lo tuvo en brazos desclavado de la cruz. Amรณ a su querido esposo san Josรฉ, y amรณ a todos y cada uno de sus hijos desde que Jesรบs la proclamรณ madre de todos ellos.
Marรญa fue una mujer inmensamente feliz...Su presupuesto era de dos reales. No tenรญa dinero, coche, lavadora, televisor ni computadora, ni tรญtulos acadรฉmicos. No era directora del jardรญn de niรฑos de Nazareth, tampoco presumรญa de nombramientos, como Miss. Nazareth. Marรญa a secas. No saliรณ en la televisiรณn ni en los periรณdicos.
Pero poseรญa una sรณlida base de fe, esperanza, amor y de todas las virtudes. Tenรญa a Dios, y a quien tiene a Dios, nada le falta.
La Virgen no se quejaba: de ir a Egipto, de que Dios le pidiera tanto. La sonrisa de la Virgen era lo mejor de su rostro. ยฟCรณmo reaccionarรญa ante las adversidades, dificultades, cรณlera de sus vecinos?
Marรญa veรญa la providencia en todo: en los lirios del campo, en los amaneceres...en la tormenta. Cuando no habรญa dinero. Cuando tenรญa que ausentarse. Cuando alguna vecina se ponรญa necia y molestaba.
Lo mรกs admirable de Marรญa era el amor. Lo mรกs grande de la mujer debe ser el amor. El amor es un talismรกn que transforma todo en maravilla. Dios te ha dado este don en abundancia. Si lo emplearas bien, harรญa de ti una gran mujer, una ferviente cristiana, una esposa y madre admirable. Pero, si dejas que el amor se corrompa en ti, ยกpobre mujer!
Marรญa Magdalena tenรญa una gran capacidad de amar. La empleรณ mal, y se convirtiรณ en una mujer de mala vida. Pero, despuรฉs de encontrarse con Jesucristo, utilizรณ aquella capacidad para amar apasionadamente a Dios y a los demรกs, y hoy es una gran santa y una gran mujer.
Desde su asunciรณn a los cielos ha seguido amando durante dos mil aรฑos a Dios y a los hombres: Es un amor muy largo y profundo. Y apenas ha comenzado la eternidad de su amor.
Dentro de ese ocรฉano de ternura que es el Corazรณn de Marรญa estamos tรบ y yo para alegrarnos infinitamente. Desde el cielo una Madre nos ama con singular predilecciรณn. La fe en este amor debe llenar nuestra vida de alegrรญa, de paz y de esperanza.
Subiรณ al cielo en cuerpo y alma.
Dios adelantรณ el reloj de la eternidad para que Marรญa pudiese inaugurar con su hijo nuestra eternidad. Mientras nosotros esperamos, Ella goza de Dios con su cuerpo inmaculado, el que fue cuna de Jesรบs durante nueve meses.
Marรญa, nuestra Madre, es inmensamente feliz en el cielo. Nosotros, sus hijos, nos congratulamos infinitamente por su felicidad. Ella, como buena madre, no quiere gozar sola; nos quiere ver a nosotros felices con Ella, eternamente gozosos con Ella y con Jesรบs en el cielo. El รบnico anhelo todavรญa no cumplido de Marรญa es lograr nuestra felicidad eterna. Su oraciรณn para lograrla es diaria, muy intensa, hasta conseguirlo.
El cuerpo en el que Dios habitรณ es digno de todo respeto. Estรก eternizado en el cielo, incorrupto, feliz como estarรก un dรญa el nuestro. El cuerpo que vivirรก eternamente en el cielo es digno de todo respeto. No se debe degradar lo que serรก tan dignamente tratado. Pasarรก por la corrupciรณn, pero sรณlo para resucitar en nueva espiga y nuevo cuerpo inmortal, incorrupto, puro y santo.
Es una motivaciรณn muy seria รฉsta. Nuestro cuerpo, que fue templo de Dios en la tierra y eternamente gozarรก de Dios en el cielo, es digno de que sea respetado, purificado.
Voy a prepararos un lugar.
Asรญ hablaba Jesรบs a los apรณstoles con emociรณn contenida. Personalmente se encargarรญa de tener listo ese lugar. Pero sabemos quiรฉn le ayudarรญa cariรฑosamente a preparar dicho lugar: Marรญa Santรญsima. Ella le ayudรณ -y de quรฉ manera tan eficaz- en sus primeros pasos a la Iglesia militante. Ella sigue ayudando con su amorosa intercesiรณn a la Iglesia purgante y, de manera muy particular, a preparar la definitiva estancia a la Iglesia triunfante.
Podremos estar seguros de ver un ramo de flores con una tarjeta y nuestro nombre: Hijo, hija, cuรกnto me costaste. Pero ya estรกs aquรญ. Tambiรฉn habrรก un crucifijo con esta leyenda: โTe amรฉ y me entreguรฉ a la muerte por tiโ. Jesรบs. Habrรก un ramo de almendro florido colocado por Jesรบs de parte de Marรญa.
Voy a prepararos un lugar.
Tambiรฉn Marรญa nos dice que ha ido a prepararnos un lugar. La mejor Madre con todo el cariรฑo preparando un sitio para toda la eternidad a sus hijos. ยกGracias, Madre, por el interรฉs y el amor demostrado! ยฟCรณmo pagarte? Imposible. En deuda estaremos eternamente contigo.
El premio de los justos es el cielo, la felicidad eterna.
Poco lo pensamos. Mucho lo ponemos en peligro. โAlegraos mas bien de que vuestros nombres estรฉn escritos en el cieloโ. Sabremos entonces por quรฉ decรญa Jesรบs estas solemnes palabras, cuando veamos con los ojos extasiados lo que ha preparado Dios a sus hijos. Si les dio su sangre y su vida, ยฟno les iba a dar el cielo?
Pero aquรญ andamos distraรญdos, perdidos, olvidados, comiendo los frutos agraces del pecado que pudre la sangre y envenena el alma. Cuรกntas veces emprendimos el camino del infierno, tantas otras una mano cariรฑosa y firme nos hizo volver al camino del cielo. Pensamos en todo menos en lo mejor y lo mรกs hermoso. ยกPobres ignorantes, ingratos, desconsiderados!
Dios premia dando el cielo. Se lo ha dado a Marรญa, a los santos. Lo ofreciรณ al joven rico, y lo rehusรณ. Lo ganรณ pagando el precio de la cruz y de la vida. El cielo es nuestro; nos lo han regalado. Pero, a la fuerza nadie entrarรก allรญ. Es necesario pedirlo, merecerlo de alguna manera. El mismo Jesรบs proclamaba: โEl Reino de los cielos se gana luchando, y sรณlo los que luchan lo arrebatan.โ
Si ganar el cielo es lo mรกs grande que podamos lograr, perderlo es lo mรกs triste y trรกgico que nos pueda suceder. Ambas cosas estรกn sucediendo de continuo: los que estรกn ganando la gloria y los que estรกn ganando la perdiciรณn. Y tรบ, ยฟquรฉ estรกs ganando?
ยฟDe quรฉ le sirve al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? Jesรบs sabe lo que dice. ยกCuรกntas veces empleamos los mejores aรฑos, las mejores energรญas, en conseguir lo pasajero, hipotecando lo eterno! Asรญ, nos convertimos en los peores perdedores, porque perdemos lo รบnico necesario.
El cielo es cielo por Dios y Marรญa
Al fin nos encontraremos cara a cara con los dos mรกs grandes amores de nuestra vida. Entonces sabremos lo que es estar locamente enamorados y para siempre de las personas mรกs dignas de ser amadas. Enamorados de Dios, en un รฉxtasis eterno de amor: amados por el Amor Infinito, la Bondad Infinita.
Ahรญ comprenderemos los misterios del amor aquรญ muy poco comprendidos. Volveremos a Belรฉn a amar infinitamente, eternamente a aquel Dios hecho niรฑo por nosotros. Volveremos a la fuente de Nazareth donde Jesรบs llenรณ el cรกntaro de Marรญa tantas veces.
Volveremos al Cenรกculo a quedar de rodillas y extasiados ante la instituciรณn de la Eucaristรญa, y comprenderemos las palabras del evangelista Juan: โHabiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amรณ hasta el extremoโ.
Volveremos al Calvario y querremos quedarnos allรญ mucho, mucho tiempo, siglos, para contemplar con el corazรณn en llamas el amor mรกs grande, la ternura mรกs delicada, y comprenderemos cada uno lo que Pablo gritaba: โLรญbreme Dios de gloriarme en nada si no es en la cruz de nuestro Seรฑor Jesucristoโ.
Pediremos permiso de bajar a la tierra para visitar los Santos lugares no como turistas sino como locamente enamorados.
Volveremos a leer el Evangelio con el corazรณn en รฉxtasis de amor. Todo esto por mรญ, por amor a mรญ. Agradeceremos a Marรญa su โfiatโ, su โhรกgase en mรญ segรบn tu palabraโ, y le diremos con amoroso acento: โGracias, Madre, por haber dicho que sรญ.โ
Releeremos una y otra vez aquella escena del Calvario, cuando Jesรบs morรญa: โAhรญ tienes a tu Madreโ. Ahรญ la tengo, junto a mรญ, en el cielo, para siempre...
ยกGracias, Jesรบs, por haberme dado tu Rosa, tu joya mรกs preciosa! ยกGracias, por haberme dado a tu Madre como madre mรญa! Te quiero mucho, te quiero tanto por Marรญa...
Volveremos a Belรฉn, a aquella cueva bendita donde naciรณ el Amor hecho niรฑo por mรญ. Besaremos el pesebre, las pajas. Y nos quedaremos allรญ durante muchas horas, y con ganas de volver mil veces.
Volveremos a Nazareth, a la humilde casita de la dulce Marรญa. Tรบ nos enseรฑarรกs cada rincรณn de la casa. โAquรญ estuvo el arcรกngel, y le respondรญ que sรญ. Aquรญ estaba el taller de Josรฉ, mi queridรญsimo Josรฉ. Aquรญ la cocina en la que pasรฉ tantas horas entre los pucheros. Aquรญ el huerto, en el que me extasiaba con las floresโ.
Y querremos quedarnos en esa casita aรฑos y aรฑos, en aquel rincรณn del cielo...
Al cielo subiรณ la Puerta del cielo
Sueรฑo en ese momento en que tocarรฉ a la puerta. Y saldrรก a abrirme con los brazos abiertos y una sonrisa celestial Marรญa Santรญsima. Tendrรฉ que sostenerme para no morir otra vez, pero de puro gozo al ver sus ojos de cielo, su rostro bellรญsimo, su amor increรญble pero real.
Tenรญa tantos deseos de verte, Oh Madre mรญa; tantas veces te recรฉ la Salve y recรฉ el rosario โaunque a veces distraรญdo. En el cielo recitarรฉ de nuevo todos los rosarios mal rezados, como un serafรญn. ยกQuรฉ pena que en la tierra te conocรญ tan poco y tan poco te amรฉ! En el cielo te amarรฉ por lo que no te amรฉ en la tierra.
Marรญa es la mujer triunfadora por excelencia. La humilde esclava del Seรฑor ha logrado lo que ninguna mujer famosa ha conseguido. Eligiรณ como meta cumplir la voluntad de Dios; como motivaciรณn el amor. El Premio: La Asunciรณn los cielos en cuerpo y alma. Asรญ nos enseรฑa de forma contundente la mejor forma de vivir.
Oraciรณn: Oh Marรญa, Puerta del cielo, no permitas que tu hijo prรณdigo prefiera comer las bellotas y apacentar los puercos cuando ha sido llamado al amor eterno y a la felicidad suprema en el cielo junto con Dios y junto a Ti. Haz lo que sea, no importa quรฉ cosa, para obtener ese cielo que tiene una morada para mรญ, preparada con tanto cariรฑo por Jesรบs y por ti, Madre.
Quinto Misterio
La Coronaciรณn de Nuestra Seรฑora

โUna gran seรฑal apareciรณ en el cielo: una Mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Y fue arrojado el gran dragรณn, la Serpiente antigua, el llamado diablo y satanรกsโ (Ap 12, 1, 9).
Paz / Devocioฬn mariana
Consagracioฬn a la Santiฬsima Virgen Mariฬa. Ser un siervo de la Santiฬsima Virgen Mariฬa.
<<Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos seraฬn llamados hijos de Dios>>.
(MEDITACION PARA CONTEMPLAR EL MISTERIO, MIENTRAS REZAMOS UN PADRE NUESTRO, 10 AVES MARIAS Y UN GLORIA)
Voy a escribir una carta destinada a la Virgen Marรญa en el cielo. Una forma muy sencilla y profunda de manifestar el aprecio y cariรฑo a una persona es a travรฉs de una carta. Lo importante no es mi carta sino la que tรบ escribas a Marรญa desde el fondo de tu corazรณn.
Querida y respetable seรฑora, queridรญsima madre:
Sรฉ que estoy escribiendo a la mujer mรกs maravillosa del mundo.
Y esto me hace temblar de regocijo, de amor y de respeto.
Cuรกntas mujeres en el mundo, queriendo parecerse a ti, llevan con orgullo santo el dulce nombre de Marรญa. Cuantas iglesias dedicadas a tu nombre.
Tรบ eres toda amor, amor total a Dios y amor misericordiosรญsimo a los hombres, tus pobres hijos. Eres el lado misericordioso y tierno del amor de Dios a los hombres, como si tu fueses la especie sacramental a travรฉs de la cual Dios se revela y se da como ternura, amor y misericordia.
Estoy escribiendo una carta a la Madre de Dios: Esa es tu grandeza incomparable. Eres la gota de rocรญo que engendra a la nube de la que Tu procedes.
Me mereces un respeto total, al considerar que la sangre que tu hijo derramรณ en el Calvario es la sangre de una mรกrtir, es tu propia sangre; porque Dios, tu hijo, lleva en sus venas tu sangre, Marรญa.
Pero el respeto que me mereces como Madre de Dios se transforma en รญmpetu de amor, al saber que eres mi madre desde Belรฉn, desde el Calvario, y para siempre.
Y por eso, despuรฉs de Dios me quieres como nadie. Yo sรฉ que todos los amores juntos de la tierra no igualan al que Tรบ tienes por mรญ. Si esto es verdad, no puedo resistir la alegrรญa tremenda que siento dentro de mi corazรณn.
Pero ese amor es algo muy especial, porque soy otro Jesรบs en el mundo, alter Christus.
Tรบ lo supiste esto antes que ningรบn teรณlogo, desde el principio de la redenciรณn. No puedo creer que me mires con mucho respeto.
Para ti un sacerdote es algo sagrado. Agradezco a tu Hijo, al Niรฑo aquรฉl, maravilla del mundo, que todavรญa contemplo reclinado en tus brazos, su sonrisa, su caricia y su abrazo que quedaron impresos a fuego en mi corazรณn para siempre.
Oh bendito Niรฑo que nos vino a salvar.
Oh bendita Madre que nos lo trajiste.
Contigo nos han venido todas las gracias, por voluntad de ese Niรฑo. Todo lo bueno y hermoso que me ha hecho, me hace y me harรก feliz, tendrรก que ver contigo. Por eso te llamamos con uno de los nombres mรกs entraรฑables: Causa de nuestra alegrรญa.
He sabido que tu Hijo dijo un dรญa: "Alegraos mรกs bien de que vuestos nombres estรฉn escritos en el cielo" Sรญ. Escritos en el cielo por tu mano, Madre amorosรญsima. Cuando dijiste sรญ a Dios, escribiste nuestros nombres en la lista de los redimidos. Y esta alegrรญa nos acompaรฑa siempre, porque Tรบ tambiรฉn como Jesรบs estรกs y estarรกs con nosotros todos los dรญas de nuestra vida.
ยกQuรฉ hermosa es la vida contigo, junto a ti, escuchรกndote, contemplando tus ojos dulcรญsimos y tu sonrisa infinita! Tambiรฉn como a Dios, yo te quiero con todo mi corazรณn, con toda mi alma y con todas mis fuerzas.
Sigo escribiendo mi carta a la que es puerta del cielo. ยกCรณmo he soรฑado desde aquel dรญa, en que experimentรฉ el cielo en aquella cueva, en vivir eternamente en ese paraรญso! Junto a Dios y junto a ti, porque eso es el cielo. La puerta de la felicidad eterna, sin fin, tiene una llave que se llama Marรญa.
Cuรกnto anhelo ese momento en que tu mano purรญsima me abra esa puerta del cielo eterno y feliz.
Oh Madre Amantรญsima, eres digna de todo mi amor, por lo buena que eres, por lo santa, santรญsima que eres, la Inmaculada, la llena de gracia, por ser mi Madre, por lo que te debo: una deuda infinita, porque, despuรฉs de Dios nadie me quiere tanto, por tu encantadora sencillez.
Yo sรฉ, Madre mรญa, que, despuรฉs de ver a Dios, el รฉxtasis mรกs sublime del cielo serรก mirarte a los ojos y escuchar que me dices: Hijo mรญo, Y sorprenderme a mรญ mismo diciendo: Madre bendita, te quiero por toda la eternidad.
Oh Virgen Clementรญsima, Madre del hijo prรณdigo -Yo soy el hijo prรณdigo de la parรกbola de tu hijo- que aprendiste de Jesรบs el inefable oficio de curar heridas, consolar las penas, enjugar las lรกgrimas, suavizar todo, perdonar todo. Perdรณname todo y para siempre, oh Madre.
Bellรญsima reina, Madre del amor hermoso, toda hermosa eres, Marรญa. Eres la delicia de Dios, eres la flor mรกs bella que ha producido la tierra. Tu nombre es dulzura, es miel de colmena. Dios te hizo en molde de diamantes y rubรญes. Y despuรฉs de crearte, rompiรณ el molde. Le saliste hermosรญsima, adornada de todas las virtudes, con sonrisa celestial...
Y cuando รl morรญa en la cruz, nos la regalรณ.
Por eso, Tรบ eres toda de Jesรบs por derecho.
y toda de nosotros por regalo.
Todo tuyo y para siempre.
