NO INVOCAR EL NOMBRE DE DIOS EN APOYO A LA MENTIRA

 

NO INVOCAR EL NOMBRE DE DIOS EN APOYO DE LA MENTIRA
(Del Libro de Sor Lucia: โ€œLas llamadas del mensaje de Fรกtimaโ€)

 

 

ยซNo tomarรกs el nombre de Yavรฉ, tu Dios, en falso, porque Yavรฉ no dejarรก impune al que tome en falso su nombreยป (Dt. 5, 11).

 

Este mandamiento nos obliga a vivir en la verdad con Dios, con el prรณjimo y con nosotros mismos. A Dios le repugna la mentira, porque Dios es la verdad. En el Evangelio de san Juan leemos: ยซY el Verbo se hizo carne, y habitรณ entre nosotros, y hemos visto su gloria, gloria como de Unigรฉnito del Padre, lleno de gracia y de verdadยป (Jn. 1, 14). Y, en otro lugar del mismo escrito sagrado, Jesucristo nos dice de sรญ mismo: ยซYo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por Mรญยป (Jn. 14, 6).

Si, como dice Jesรบs, no podemos ir al Padre sino por ร‰l y ร‰l es la verdad, esto demuestra que no podemos ir a Dios sino por el camino de la verdad.

A Dios no le podemos engaรฑar porque ร‰l penetra y ve todo como el agua cristalina que brota de la fuente mรกs lรญmpida. Dios tiene siempre delante de sรญ nuestras obras, nuestras intenciones, nuestros deseos.

Faltamos a la verdad para con Dios cuando no cumplimos nuestras promesas, nuestros votos, nuestros juramentos. En la Sagrada Escritura estรก escrito: ยซCuando hicieres un voto a Yavรฉ, tu Dios, no retardes en cumplirlo; pues Yavรฉ, tu Dios, de cierto te pedirรก cuenta de ello y cargarรญas con un pecado. Si no haces voto no cometes pecado; pero la palabra salida de tus labios la mantendrรกs y la cumplirรกs conforme al voto libremente hecho a Yavรฉ, tu Dios, que tu boca pronunciรณยป (Dt. 23, 2 1-23).

Por lo tanto, si no cumplimos nuestras promesas, mentimos a Dios. Nuestros votos, nuestros juramentos y nuestras promesas serรญan invocar a Dios en vano. Ademรกs, como nos dice el texto sagrado, nadie nos obligรณ a prometer; fue voluntariamente que hicimos a Dios esa ofrenda. Por eso, una vez hecha, estamos obligados a cumplirla.

Del mismo modo no podemos engaรฑar al prรณjimo y, menos aรบn, invocar el nombre dรฉ Dios como testimonio de nuestras afirmaciones falsas, engaรฑadoras y astutas. Dios toma como hecho a sรญ mismo todo el mal y todo el bien que se hace al prรณjimo. Asรญ nos lo enseรฑa Jesucristo en el Evangelio: ยซEn verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos mรกs pequeรฑos, a Mรญ me lo hicisteisยป (Mt. 25, 40). Y Dios lo toma en cuenta para castigar o recompensar. Es lo que vemos en la escena del Juicio Final:

ยซCuando venga el Hijo del Hombre en su gloria y acompaรฑado de todos los รกngeles, se sentarรก entonces en el trono de su gloria, serรกn reunidas ante รฉl todas las gentes; y separarรก a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrรก las ovejas a su derecha, los cabritos en cambio a su izquierda. Entonces dirรก el Rey a los que estรฉn a su derecha: โ€œVenid, benditos de mi Padre, tomad posesiรณn del Reino preparado para vosotros desde la creaciรณn del mundo: porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; era peregrino y me acogisteis; estaba desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cรกrcel y vinisteis a vermeโ€. Entonces le responderรกn los justos: โ€œSeรฑor, ยฟcuรกndo te virnos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber?; ยฟcuรกndo te vimos peregrino y te acogimos, o desnudo y te vestimos? O ยฟcuรกndo te vimos enfermo o en la cรกrcel y vinimos a verte?โ€ Y el Rey en respuesta les dirรก: โ€œEn verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos mรกs pequeรฑos, a Mรญ me lo hicisteisโ€. Entonces dirรก a los que estรฉn a la izquierda: โ€œApartaos de Mรญ, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus รกngeles: porque tuve hambre y no me disteis de comer; tuve sed y no me disteis de beber era peregrino y no me acogisteis; estaba desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cรกrcel y no me visitasteisโ€. Entonces le replicarรกn tambiรฉn ellos: โ€œSeรฑor, ยฟcuรกndo te vimos hambriento o sediento, peregrino o desnudo, enfermo o en la cรกrcel y no te asistimos?โ€ Entonces les responderรก: โ€œEn verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos mรกs pequeรฑos, tambiรฉn dejasteis de hacerlo conmigo. Y รฉstos irรกn al suplicio eterno; los justos, en cambio, a la vida eternaยป (Mt. 25, 3 1-46).

Aquรญ, Dios se muestra como un padre que considera hecho a sรญ mismo aquello que de bien o de mal se hace a sus hijos. Si Dios nos habla asรญ por el bien que dejarnos de hacer a nuestros hermanos, ยฟquรฉ nos dirรก por el mal que les hubiรฉremos causado?, ยฟquรฉ nos dirรก, si engaรฑosa, artificiosa o sagazmente engaรฑamos al prรณjimo? Lo engaรฑamos tal vez abusando de su ingenuidad o de la confianza que depositรณ en nosotros y quizรก nos disculpamos diciendo ยกque no se hubiese dejado engaรฑar! Pero, ยฟcuรกl serรก la respuesta de Dios a toda esta clase de mentiras de las que, desgraciadamente, el mundo estรก lleno?

Mentira es toda falsedad, toda hipocresรญa, todo fingimiento. Su gravedad es tanto mayor cuanto mayor fuera el daรฑo causado a la gloria de Dios y al bien del prรณjimo.Podemos ver, en el Evangelio, cรณmo Dios condena este pecado: ยซยกAy de vosotros, escribas y fariseos hipรณcritas! Que pagรกis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, pero habรฉis abandonado lo mรกs importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad. Estas cosas habรญa que hacer, sin omitir aquรฉllas. [...] Y vosotros, colmad la medida de vuestros padres.

ยกSerpientes, raza de vรญboras! ยฟCรณmo podrรฉis escapar de la condenaciรณn del infierno?ยป (Mt. 23, 23 y 32-33)

Ya los doctores de la Ley, Jesรบs los censurรณ diciendo: ยซยกAy tambiรฉn de vosotros, los doctores de la Ley, porque imponรฉis a los hombres cargas insoportables, pero vosotros ni con un dedo las tocรกis!ยป (Lc. 11, 46).

El Seรฑor terminรณ este discurso con la siguiente recomendaciรณn a sus discรญpulos: ยซGuardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresรญa. Nada hay oculto que no sea descubierto, ni secreto que no llegue a saberse. [...] no tengรกis miedo a los que matan el cuerpo y despuรฉs de esto no pueden hacer nada mรกs. Os enseรฑarรฉ a quiรฉn habรฉis de temer: temed al que despuรฉs de dar muerte tiene poder para arrojar en el infierno. Sรญ, os digo: temed a รฉsteยป(Lc. 12, 1-5).

Tal vez nos parezca duro este lenguaje de Jesucristo, pero la dureza estรก toda en proceder de tal forma con nuestros hermanos. De parte de Dios, ร‰l es sรณlo el padre que defiende a sus hijos y el juez que premia el bien y castiga el mal.

Si lanzamos una mirada a cรณmo se vivรญa en el mundo en tiempo de Jesรบs y cรณmo, desgraciadamente se vive aรบn hoy, ยกel cuadro que se nos presenta es para asustarse! Y, sin embargo, es la realidad, tanto en lo que se refiere a la palabra de Dios, como en lo que dice respecto a la vida de los hombres. El abuso de la ignorancia del prรณjimo, de la flaqueza del prรณjimo, de la necesidad del prรณjimo y de la confianza del prรณjimo: todo eso es mentira, pecado contra la justicia, contra la ley de la caridad y contra la verdad.

Fue pensando en tales abusos por lo que el Seรฑor dijo: ยซHuid de los falsos profetas, que se presentan disfrazados de oveja, pero por dentro son lobos voraces. [...) Todo รกrbol que no da fruto bueno es cortado y arrojado al fuegoยป (Mt. 7, 15-19).

Muchas veces nos mentimos a nosotros mismos, engaรฑรกndonos. Llevados por la ceguera de la pasiรณn que nos arrastra, nos prometemos la felicidad donde no estรก.Dios nos creรณ libres, con capacidad para pensar, querer y decidir. Somos un ser que piensa y que conoce hasta dรณnde llega la capacidad de comprensiรณn de la propia inteligencia. En virtud del propio pensamiento y de la propia inteligencia somos responsables por nuestros actos hechos con voluntad libre.

Nos engaรฑamos a nosotros mismos siempre que cambiamos el bien por el mal, siguiendo el atractivo de nuestras malas inclinaciones, sin pensar en las graves consecuencias que de ahรญ nos vienen. Jesucristo, hablando a los judรญos, dijo: ยซEn verdad, en verdad o digo: todo aquel que comete pecado es esclavo del pecado. [...] Vosotros tenรฉis por padre al diablo y querรฉis cumplir las apetencias de vuestro padre; รฉl era homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en รฉl. Cuando habla la mentira, de lo suyo habla, porque es mentiroso y padre de la mentiraยป (Jn. 8, 34-44).

El demonio, llevado por el orgullo fue asesino de รฉl mismo y de todos los que arrastrรณ tras de sรญ; se engaรฑรณ a sรญ mismo y engaรฑรณ a los que le siguieron. Queriendo elevarse por encima de Dios cayรณ en las profundidades del abismo. ยกPor donde querรญa subir descendiรณ!

Lo mismo nos acontece a nosotros si nos dejamos arrastrar por las tentaciones del demonio, del mundo y de la carne.

He aquรญ cรณmo el texto sagrado nos describe una de las tentaciones preparada por el Diablo a Jesucristo: ยซLuego, el diablo lo llevรณ a la Ciudad Santa y lo puso sobre el pinรกculo del Templo. Y le dijo: โ€œSi eres Hijo de Dios, arrรณjate abajo. Pues escrito estรก: โ€˜Darรก รณrdenes acerca de ti a sus รกngeles, para que te lleven en sus manos, no sea que tropiece tu pie contra alguna piedraโ€™โ€.

Y le respondiรณ Jesรบs: โ€œEscrito estรก tambiรฉn: โ€˜No tentarรกs al Seรฑor tu Diosโ€™โ€ยป (Mt. 4, 5-7). Es la tentaciรณn del orgullo, que muchas veces nos seduce; desgraciadamente, no sabemos resistirlo como Cristo resistiรณ. ยกLรกnzate de aquรญ abajo, no te acontecerรก ningรบn mal! Vendrรกn los รกngeles a tomarte en las manos; no te daรฑarรกs en las piedras donde vas a caer. Y servirรกs de espectรกculo al mundo, que quedarรก admirado.

ยกEs la mentira de la tentaciรณn del orgullo! ยกLรกnzate de aquรญ abajo, en el precipicio del vicio, no te acontecerรก mal alguno! ยกDesciende! ยฟPor quรฉ es que no ha de proponernos subir en vez de descender? ยกSube, elรฉvate hacia lo alto! Sรฉ puro, sรฉ casto, sรฉ justo, sรฉ fiel a Dios y al prรณjimo, sรฉ moderado en tu comportamiento. Elรฉvate y Dios te acogerรก en sus brazos de Padre. ยฟPor quรฉ la tentaciรณn no nos aconseja subir en vez de descender? Porque subir es verdad y descender es mentira, y, como el demonio, el vicio, la pasiรณn y el mundo son mentirosos, no nos pueden aconsejar la verdad. Asรญ, muchas veces, nos dejamos engaรฑar y sรณlo cuando nos encontramos perdidos es cuando nos damos cuenta.

Para superar las tentaciones que nos cercan, hemos de luchar contra las mentiras, porque todas ellas son engaรฑosas. En el Apocalipsis, san Juan describe lo que fue la lucha de los รกngeles buenos que se mantuvieron fieles a Dios contra los รกngeles malos que se rebelaron:

ยซY se entablรณ un gran combate en el cielo: Miguel y sus รกngeles lucharon contra el dragรณn. Tambiรฉn lucharon el dragรณn y sus รกngeles, pero no prevalecieron, ni hubo ya para ellos un lugar en el Cielo. Fue arrojado aquel gran dragรณn, la serpiente antigua, llamado Diablo y Satanรกs, que seduce a todo el universo. Fue arrojado a la tierra y tambiรฉn fueron arrojados sus รกngeles con รฉlยป (Ap. 12, 7- 9). Ved cรณmo la Sagrada Escritura dice del demonio ยซque seduce a todo el universoยป. La tentaciรณn es siempre seductora; ya parta ella de nosotros mismos, del mundo o del demonio, es siempre mentira: nos promete lo que no tiene para dar.

La verdadera felicidad se encuentra sรณlo en Dios: cuanto mรกs nos alejemos de Dios, mรกs descendemos y mรกs infelices nos volvemos; cuanto mรกs nos aproximamos a Dios mรกs felices somos y mรกs nos engrandecemos, porque sรณlo en Dios se encuentra la verdadera justicia, el verdadero amor y grandeza. Por eso, Dios nos prohรญbe tomar su nombre como testimonio de una mentira.

ยกAve Marรญa!

 

 

0 Comentarios

Dรฉjanos un comentario