Hacia un Glorioso Amanecer Día 16

DÍA 16

El don que Dios me concedió el 10 de septiembre

Con respecto a nuestra reflexión de ayer sobre la visión general de la vida de la Madre Teresa, recuerda que un evento clave cambió todo: “la llamada dentro de la llamada” del 10 de septiembre, la experiencia de la sed que Jesús tiene de amor y de almas. Durante muchos años la Madre Teresa no habló de esta experiencia con nadie salvo con su director espiritual. Más tarde, cuatro años antes de su muerte, el 25 de marzo de 1993, después de leer un mensaje Cuaresmal del Papa Juan Pablo II sobre las palabras “Tengo sed”, se sintió motivada a revelar su secreto en una carta dirigida a sus Misioneras de la Caridad. Dado que esta carta parece revelar el corazón de la Madre Teresa más que cualquier otra cosa, la citaré ahora en detalle, y constituirá toda nuestra reflexión de hoy:

“Después de leer la Carta del Santo Padre sobre “Tengo Sed”, quedé muy impactada. No puedo decirles lo que sentí. Su carta me hizo comprender más que nunca lo hermosa que es nuestra vocación. … Estamos recordando al mundo que Él está sediento, lo cual es algo que había sido olvidado. … La carta del Santo Padre es una señal… para nuestra Sociedad entera, para adentrarnos más en esta gran Sed que Jesús tiene de cada uno. También es una señal para Madre de que ha llegado el tiempo de hablar más abiertamente del don que Dios me concedió el 10 de septiembre, para explicar completamente, tanto como puedo, lo que significa para mí la Sed de Jesús. … Jesús quiere que les diga de nuevo… cuánto amor les tiene a cada uno de ustedes, más allá de todo lo que puedan imaginar. Me preocupa que algunos de ustedes no hayan encontrado a Jesús en realidad, uno a uno, Jesús y tú a solas. Podremos pasar tiempo en la capilla, pero ¿han visto con los ojos del alma como los mira con amor? ¿Conocen realmente al Jesús vivo? No por los libros sino por estar con Él en su corazón. ¿Han escuchado las amorosas palabras que les dirige? Pidan la gracia, Él está anhelando otorgársela. Hasta que puedan escuchar a Jesús en el silencio de sus propios corazones no podrán escucharle decir “Tengo Sed” en los corazones de los pobres. Jamás dejen este contacto diario e íntimo con Jesús como una persona realmente viva, no sólo con una idea. ¿Cómo podemos durar un solo día sin oír a Jesús decir, “Te amo”? Imposible. Nuestra alma lo necesita tanto como nuestro cuerpo necesita respirar aire. Si no, la oración está muerta, la meditación es tan solo pensamiento. Jesús desea que cada uno lo escuchemos hablándonos en el silencio de nuestros corazones. Tengan cuidado de todo lo que pueda interferir con el contacto personal con Jesús vivo. El diablo puede tratar de usar las heridas de la vida y algunas veces nuestros propios errores, para hacernos sentir que es imposible que Jesús realmente nos ame, que realmente está uniéndose a ti. Este es un peligro para todos nosotros. Y es tan triste, porque es completamente opuesto a lo que Jesús quiere en realidad y está esperando decirte: no sólo que te ama, sino más aún, que esta anhelándote. Que añora que estés con Él. Él tiene sed de ti. Que te ama siempre, incluso cuando no te sientes digno. Cuando no eres aceptado por los demás, incluso por ti mismo, Él es quien te acepta siempre. Hijos míos, no deben de ser diferentes para que Jesús los ame. Tan sólo crean; tú eres precioso para Él. Deja todos tus sufrimientos a Sus pies y sólo abre tu corazón para ser amado por Él así tal como eres. Él hará el resto. Todos ustedes saben en su mente que Jesús los ama, en cambio en esta carta, Madre quiere tocar sus corazones.… Es por eso que les pido que lean esta carta frente al Santísimo Sacramento, en el mismo lugar donde fue escrita, para que Jesús mismo pueda hablarles a cada uno. … Sus palabras en la pared de cada capilla MC, no pertenecen al pasado sino que están vivas aquí y ahora y están siendo dirigidas a ti. ¿Lo creen? Si es así, podrás escuchar, podrás sentir Su presencia. Permitan que sea algo tan intimo para cada uno de ustedes como lo es para Madre, ésta es la alegría más grande que ustedes pueden darme. Madre tratará de ayudarlos a entender, pero es el mismo Jesús quien debe decirles “Tengo Sed”. Escucha tu propio nombre, no sólo una vez; escúchalo a diario. Si lo escuchan con sus corazones, oirán, entenderán. ¿Por qué dice Jesús “Tengo Sed”? ¿Qué es quiere decir? Algo tan difícil de explicar en palabras; si has de recordar algo de la carta de Madre recuerda esto: “Tengo Sed” es algo mucho más profundo que Jesús diciendo sencillamente “Te amo”. Hasta que sepas en lo profundo que Jesús está sediento de ti, no puedes siquiera comenzar a saber quien quiere ser para ti o quien quiere que seas tú para El. … Nuestra Señora fue la primera persona que escuchó el clamor de Jesús “Tengo Sed” junto con San Juan, y estoy segura que María Magdalena también. Puesto que ella estuvo ahí en el Calvario, conoce qué tan real, qué tan profundo es su anhelo por ti y por los pobres. ¿Lo sabemos? ¿Lo sientes como ella? Pídele que te enseñe…. Su papel es el de ponerte cara a cara, como a Juan y a Magdalena, con el amor en el corazón de Jesús crucificado. Primero fue Nuestra Señora suplicándole a Madre, es ahora Madre, quien en su nombre te suplica a ti: “escucha la Sed de Jesús”. Que sea para cada uno… una Palabra de Vida. ¿Cómo nos acercamos a la Sed de Jesús? Sólo un secreto: mientras más te aproximes a Jesús mejor conocerás Su Sed. “Arrepiéntete y cree” nos dice Jesús. ¿De qué tenemos que arrepentirnos? De nuestra indiferencia, de nuestra dureza de corazón. ¿Qué tenemos que creer? Que Jesús tiene sed aún ahora, en nuestro corazón y en los pobres. Él conoce nuestra debilidad, quiere solamente nuestro amor, quiere solamente la oportunidad de amarte. Él no está atado por el tiempo. Cada vez que nos acercamos a Él, nos asociamos con Nuestra Señora, con San Juan, con Magdalena. Escúchenlo. Escuchen su propio nombre; y haz que mi alegría y la tuya sean completas”-

ORACIÓN DEL DÍA:
“Ven, Espíritu Santo, que habitas en María.
Ayúdame a escuchar la sed de Jesús”.