Los caminos del cielo no siempre son claros para nosotros, porque a menudo no son nuestros caminos.

La obediencia y la constancia en la oración nos ayudan a salir de nosotros mismos y a alinear nuestra voluntad con la Voluntad de Dios. La obediencia precede a la seguridad.

La oración ferviente puede tener grandes resultados en nuestras propias vidas, así como en nuestras familias, comunidades, nación y el mundo.

 

VIVIR LA VIDA DE FATIMA: MAYO
¿Qué puedo hacer para vivir la vida y el mensaje de la Aparición de Nuestra Señora del 13 de mayo de 1917? ¿Qué podría hacer entre ahora y la conmemoración de la Segunda Aparición el 13 de junio?

 

1. Ofrecer el Santo Rosario (las 5 decenas) todos los días como Nuestra Señora pidió a los niños hacer. Si ya rezo el Rosario todos los días, puedo rezar el Rosario más atentamente, contemplando más profundamente cada uno de los Misterios. Poner intenciones especiales en cada misterio, tales como la conversión de los pecadores y la paz mundial.

2. Acudir al Sacramento de la Penitencia (hacer una buena confesión) al menos una vez antes del 13 de junio. Si ya tengo el hábito de la confesión mensual, considerar aumentar la frecuencia a cada dos semanas.

¿Realmente tengo la intención de ganar la fuerza (la Gracia) para resistir mis pecados con determinación y constancia?

La idea que tenemos de que podemos confesar nuestros pecados habituales y luego regresar a ellos es jugar con la misericordia de Dios. Debemos por lo menos tener una intención sincera y decidida de evitar los pecados que hemos confesado. Dios no nos pide la perfección, pero Él nos pide que usemos la Gracia de la absolución para enmendar nuestras vidas.

Algunos pecados persistentes están profundamente arraigados en hábitos y debilidades. El mismo acto de confesión tiende a la formación de una conciencia más profunda del pecado persistente y nos ayuda a construir las virtudes y comportamientos que son los opuestos de estos pecados y nos ayudan a vencerlos.

En la Primera Aparición, Nuestra Señora les dijo a los niños que no tuvieran miedo. ¿Qué preocupaciones diarias me distraen de la confianza total en Dios?

Para contrarrestar estos temores, puedo hacer los Actos de Fe, Esperanza y Caridad (breves oraciones que se encuentran en la mayoría de los manuales de oración y misales) con mis temores y preocupaciones específicos en mente. Pedirle a Dios, a través de estos Actos, que nos conceda paz. Y rezar: "Sagrado Corazón de Jesús, concédeme paz", durante todo el día.

 

La santidad personal es el plan del Cielo para la salvación y la paz para nosotros mismos, nuestras familias, nuestras comunidades y el mundo entero.

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