🔸Este hermoso icono, perteneciente a Teófanes de Creta, del año 1546, se encuentra en el Monasterio Stavronikita, en el Monte Athos, Grecia, nos revela el misterio de lo que se conoce como “La Dormición”, que es el misterio de la Virgen previo al de su Asunción gloriosa, en cuerpo y alma, a los cielos.

🔸En un primer plano, hacia el centro y abajo del icono, encontramos a la Madre de Dios en su Dormición, revestida de su manto púrpura y con las tres estrellas que indican el misterio de la Santísima Trinidad. La Virgen descansa sobre un lecho, y aquí recurrimos a la Tradición para interpretar su significado: la Virgen no murió, sino que se durmió. Alrededor de la Virgen, se encuentran ángeles con incienso –están esperando que la Virgen se despierte, glorificada, para honrarla y venerarla, puesto que Ella es la Reina de los ángeles-; los Apóstoles, reunidos a su alrededor, con la mirada dirigida hacia la Virgen, y luego una representación de padres y obispos de la Iglesia oriental. Se encuentran también presenciando la escena Pedro, Pablo, Juan y Tomás, y algunos obispos y personajes con fama de santidad, como Dionisio el Areopagita, Hieroteo y Timoteo.

🔸En otro nivel, siempre en el centro, aparece otro elemento del misterio, que explica todo el icono, y por el cual el misterio de la Dormición de la Virgen adquiere todo su esplendor y significado, y es la Presencia de Cristo, resucitado y glorioso.

🔸La particularidad es que aquí Cristo aparece portando en sus brazos a una criatura vestida de blanco. Más precisamente, es una niña envuelta en pañales. ¿Qué significa esto? Jesús, el Señor, el Hijo de María, recibe a la Virgen, cuya alma es como la de un niño, por su pureza, su humildad y su sencillez, y está vestida de blanco, el color de la divinidad, para indicar la condición de Llena de gracia de la Virgen. En el icono de la Dormición, Cristo Dios llevando en sus brazos a la Virgen Niña, significa a la divinidad que, en el cielo, recibe a la humanidad.

🔸Otro aspecto que podemos considerar en este icono, es la presencia de la Iglesia, simbolizada en los edificios ubicados hacia los costados y hacia el fondo. La Iglesia tiene una estrecha relación con la Dormición de la Virgen, debido a que María es icono de la Iglesia. Ante todo, hay que tener presente que la fiesta de la Asunción toma diversos nombres: “Dormición”, “Tránsito glorioso”, “Tránsito de la Virgen” y, finalmente, “Asunción”, y ya veremos cuál es el motivo.

🔸La Iglesia celebra y festeja el día en el que la Madre de Dios pasó de esta vida terrena a la vida celestial. Forma parte de la Tradición de la Iglesia Católica que la Virgen María no experimentó la muerte, sino que fue glorificada luego de atravesar un proceso conocido como “Dormición”: en el momento en que debía pasar de esta vida a la otra, es decir, cuando llegó el momento en que su cuerpo debía ser glorificado, la Virgen no murió, sino que se durmió, y así, estando dormida, su cuerpo comenzó a ser glorificado, a ser invadido por la luz y por la gracia divina, y a pasar del estado de corporeidad material, al estado de corporeidad espiritualizada, propio de los cuerpos resucitados.

🔸La Madre de Dios no podía nunca morir, puesto que la muerte es una consecuencia del pecado original, y ella nunca tuvo pecado original. Es por eso que la glorificación de su cuerpo, en el momento de la Asunción, es simplemente la consecuencia lógica y sobrenatural de su sobrenatural concepción y condición de ser la Madre de Dios.

🔸El dogma de la Asunción no es, de ninguna manera, un dogma anexado en modo externo, como si fuera ajeno a su Concepción en estado de gracia: es simplemente el desenvolverse de su condición de Inmaculada Concepción, y lo mismo debe decirse de la Dormición.
En otras palabras, su cuerpo hace visible la gloria divina, transfigurándose en luz, tal como se transfiguró el cuerpo sacratísimo de Jesús en el Monte Tabor.

🔸Con la glorificación, la materialidad del cuerpo se vuelve “materia espiritual”, por lo que el cuerpo comienza a participar de las propiedades del alma glorificada, ya que él mismo es materia espiritualizada y glorificada. Como una tenue luz primero, como una luz intensa después, el cuerpo de la Virgen comenzó a experimentar la glorificación, hasta convertirse en el cuerpo glorificado propio de aquellos que han resucitado. En ese estado, con su cuerpo glorificado, es que la Virgen ascendió a los cielos.

❤️ Hagamos conocer y amar a la Virgen María.


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