🔸En el año 1240, los mongoles invadieron Rusia. Al enterarse, Jacinto corrió hacia el templo para salvaguardar el Santísimo Sacramento de la profanación de los paganos.

🔸Cuando corría llevando consigo a Jesús Sacramentado, el santo oyó una voz que le dijo “Jacinto, ¿vas a dejarme aquí a merced de los tartanes?”; esa voz parecía venir de la estatua de la Santísima Virgen en uno de los altares laterales. Jacinto se detuvo y volvió su mirada hacia la imagen la cual era de importantes dimensiones y demasiado pesada para que un solo hombre la cargara. Ahí fue que la Virgen le habló de nuevo: “Llévame contigo, Jacinto, yo pondré la carga ligera”. Sin pensarlo mucho, sin dejar de llevar el Santísimo Sacramento, el santo cargó la imagen grande con la otra mano, y, para su sorpresa, la encontró liviana.

🔸Ochenta años después de que los mongoles abandonaron los territorios rusos, la imagen fue devuelta a Kiev, convirtiendo a esa ciudad en el centro de una gran devoción a la Santísima Virgen bajo el nombre de Nuestra Señora de Kiev.

❤️Hagamos conocer y amar a la Virgen María.


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