DICIEMBRE MES DE LA INMACULADA – DIA 11

Publicado por Equipo Fatimazo Por la Paz el

HONRAR EL DOLOR DE MARIA EN LA PROFECรA DE SIMEON

Cuando Josรฉ y Marรญa penetraban llenos de jรบbilo en el sagrado recinto llevando la paloma del sacrificio, un santo anciano llamado Simeรณn se sintiรณ iluminado por una inspiraciรณn divina. Bajo los pobres paรฑales del hijo del pueblo reconociรณ al Mesรญas prometido; y tomรกndolo de los brazos de su Madre, lo levantรณ en alto, inundadas sus rugosas mejillas por lรกgrimas de gozo. Dirigiรณse en seguida a Marรญa, y despuรฉs de un largo y triste silencio, la dijo con voz profรฉtica: ยซTu alma serรก tras pasada con una espada de dolorยป, porque este niรฑo serรก el blanco de las persecuciones de los hombres.

A la luz de esta siniestra profecรญa, vio la dolorida Madre el cuadro sombrรญo de la pasiรณn de su Hijo. Ella inclinรณ suavemente la cabeza, como una caรฑa se dobla al soplo de la tempestad, y sintiรณ que una espada de doble filo se introducรญa en sus entraรฑas de madre.

Desde ese momento, toda felicidad concluyรณ para ella, y aceptando sin quejarse la disposiciรณn divina, acercรณ sus labios al cรกliz que beberรญa durante su vida entera. Cuando estrechaba a su Hijo amorosamente entre sus brazos, y lo colmaba de maternales caricias, las palabras de Simeรณn venรญan a derramar gotas de hiel en la copa de sus goces de madre.

No le fue con cedido a Marรญa lo que es dado a todas las madres: gozar en paz del amor de sus hijos e indemnizarse de los rigores de la suerte con una sonrisa amorosa de sus labios entreabiertos por la inocencia. Ella veรญa a todas horas escrita en la frente de Jesรบs la sentencia de muerte que los hombres habรญan de fulminar contra รฉl en recompensa de sus beneficios. Esa idea lรบgubre la sorprendรญa en el sueno, la molestaba en las vigilias, la perseguรญa durante el trabajo y la perturbaba durante las escasas horas del descanso. ยกAh! ยกLa tรบnica de Jesรบs, tejida por sus propias manos, antes de ser tenida con la sangre del Hijo, fue empapada en las lรกgrimas de la Madre!โ€ฆ

Los tormentos de los mรกrtires, los rigores de los penitentes, las penas interiores de las almas atribuladas nada tienen de comparable con este dolor. Los mรกrtires sufrieron por un momento, pero Marรญa sufriรณ durante su vida entera. Sin embargo, a esos presagios siniestros, a esas imรกgenes sombrรญas y desgarradoras, ella opone una fe generosa y una resignaยญciรณn heroica. Adora de antemano los designios de Dios y saluda con efusiรณn la hora de la salvaciรณn del linaje humano efectuada por los padecimientos del hijo de sus entraรฑas.

Hija ilustre de Abrahรกn, ella se prepara a trepar a la montaรฑa del sacrificio, a aderezar el altar y a poner fuego al holocausto. Todo eso era preciso para la salud del mundo y exigido por la gloria de Dios, y no trepida un momento en sacrificarse con tal de dar cima a tan gloriosas empresas.

En su largo y prolongado martirio soportado con tan heroica resignaciรณn, Marรญa nos en seรฑa a sufrir y a sobrellevar con alegrรญa la cruz de los pesares de la vida. La verdadera gloria y el verdadero mรฉrito se fundan principalmente en el sufrimiento y en la cruz.

El sacrificio es la corona y el perfume del amor, y quien ama a Dios no puede menos que resigยญnarse a los trabajos y penalidades a que so mete la virtud de sus siervos y prueba los quilates del amor que le profesan. Quien ama a Dios anhela sufrir por รฉl para darle la prueba de la firmeza de su amor. Servir a Dios en medio de los consuelos es servirlo por interรฉs y amarlo sin merecimientos. Por eso las almas amadas de Dios son las que arrastran una cruz mรกs penosa, porque รฉl se complace en habitar cerca de los que padecen. Se engaรฑa quien crea alcanzar el cielo sin sufrir.

Despuรฉs que Jesucristo y despuรฉs que Marรญa alcanzaron el triunfo a fuerza de padecer, ningรบn elegido podrรก conquistar la victoria sino padeciendo. Si queremos ser los discรญpulos de Jesรบs, es preciso que tomemos su cruz y marchemos sobre sus huellas ensangrentadas, pues no seria justo que el discรญpulo fuera de mejor condiciรณn que el Maestro.

El sacrificio es necesario, porque sin รฉl la santificaciรณn es imposible. El hombre que no se somete a esa ley imperiosa, renuncia a su felicidad, que no puede obtenerse sino a costa del sufrimiento. Por mรกs que trabajemos, la desgracia y los pesares nos seguirรกn a todas partes como nuestra propia sombra. El rey en su trono, el rico en sus palacios, el labriego en su rรบstica morada, el menesteroso bajo su techo de paja estรกn asediados de penalidades. Dios lo ha dispuesto asรญ para que no nos ha gamos la ilusiรณn de que la tierra es el paraรญso y de que esta aquรญ el tรฉrmino de la jornada.

Y bien, si nadie esta exento de padecer, ยฟcรณmo es que no hacemos provechoso el sufrimiento, aceptรกndolo con resignaciรณn y con espรญritu de penitencia? ยฟCรณmo es que el dolor nos arranca injustas quejas y nos sumerge en la desesperaciรณn?

No nos quejemos y desesperemos cuan do sobrevengan sobre nosotros las olas de la tribulaciรณn; levantemos al cielo nuestros ojos llorosos en busca de consuelo, de resignaciรณn y de fuerza; pero al mismo tiempo bendigamos a Dios, que nos concede los medios mรกs seguros para alcanzar la posesiรณn de la felicidad y que nos permite de esa manera asemejamos a Jesรบs y a Marรญa.

JACULATORIA

Fuente de todo consuelo,
envรญame desde el cielo
tu maternal bendiciรณn.

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Las reflexiones de este mes estan tomadas del libro:
MES DE MARรA INMACULADA POR EL PRESBรTERO
RODOLFO VERGARA ANTรšNEZ
CON APROBACIร“N DE LA AUTORIDAD ECLESIรSTICA

IMPRIMATUR
Barcelona 25 de enero de 1906
El Vicario General. Provisor
JOSร‰ PALMAROLA

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