DICIEMBRE MES DE LA INMACULADA – DIA 13

HONRAR EL DOLOR DE MARIA POR LA PรRDIDA DE JESรS
Un incidente doloroso acibarรณ el corazรณn de Marรญa despuรฉs de la feliz cesaciรณn de su destierro y de la vuelta a su patria y a su hogar. Fieles observadores de la ley, los dos santos Esposos se dirigieron un dรญa a Jerusalรฉn en la รฉpoca del tiempo pascual. Confundidos entre la multitud de piadosos peregrinos que iban a visitar el templo, partieron de Nazaret llevan do a Jesรบs en su compaรฑรญa cuando frisaba en los doce anos de edad.
Despuรฉs de cumplir los deberes religiosos, dejaron la Ciudad santa, formando parte de grupos diferentes, segรบn era costumbre: Josรฉ en el grupo de los hombres y Marรญa en el grupo de las mujeres; pero los niรฑos podรญan indiferentemente agregarse a cualquiera de los grupos.
Las sombras de la noche hablan caรญdo ya sobre la tierra cuando Josรฉ y Marรญa se reunieron en el lugar de la primera jornada. Al reunirse, la primera pregunta de uno y otro fue la misma:
ยฟDรณnde estรก Jesรบs?
Ni uno ni otro pudieron contestarla. Jesรบs habรญa desaparecido, y la mรกs amarga desolaciรณn se apoderรณ del corazรณn de los afligidos Esposos. Si la tierra hubiera temblado anunciando su completo desquiciamiento, y si las trompetas del juicio hubieran seรฑalado el momento de la รบltima hora, el corazรณn de Marรญa no habrรญa sufrido la conmociรณn que experimentรณ al notar la pรฉrdida de su Hijo.
Interrogaron a sus parientes y amigos, penetraron desolados entre la multitud con la esperanza de que el niรฑo los hubiera perdido de vista.
ยกVanos esfuerzos! De todos los labios se desprendรญan respuestas negativas; nadie daba razรณn de Jesรบs. La noche era tenebrosa como la pena que embargaba a los dos despedazados corazones. Muchos dolores se ocultarรญan bajo las sombras de esa noche; pero no habrรญa ninguno como el de Marรญa.
Tomaron entonces solos y silenciosos el camino de Jerusalรฉn sin que los arredrase ni el cansancio ni los peligros. Las lรกgrimas de la afligida madre iban seรฑalando la solitaria ruta, y de trecho en trecho se dejaba oรญr su voz dolorida que llamaba a Jesรบs con la esperanza de que respondiese a sus clamores. Asรญ llegaron a la Ciudad, y desde las primeras luces de la aurora recorrieron diligentemente sus calles, preguntando a los transeรบntes si por acaso habรญan visto al amado de su corazรณn; pero, ilusorias esperanzas, vagas probabilidades era todo el resultado de sus investigaciones.
Cada momento que pasaba hacรญa mรกs agudo el dolor de Marรญa; habรญa perdido su tesoro, la luz de su vida, el solo embeleso de su corazรณn; en una palabra, era una madre que habla perdido al รบnico hijo de sus entraรฑas. Todo le era soportable con Jesรบs, todo le era amargo sin รฉl. ยฟDรณnde estarรญa? ยฟHabrรญa caรญdo en manos de sus enemigos? ยฟSe habrรญa hecho indigna de su amor y de su compaรฑรญa? Mil dolorosos pensamientos cruzaban por su mente, despedazando su alma.
Por tres veces vio venir la noche y nacer el dรญa; y el dรญa y la noche transcurrรญan dejรกndola sumergida en su dolor; hasta que dirigiรฉndose otra vez al templo para derramar allรญ sus dolorosas lรกgrimas, vio a Jesรบs que, rodeado de los doctores de la ley, los maravillaba con la sabidurรญa que a raudales brotaba de sus labios. ยฟQuiรฉn es este prodigioso niรฑo? exclamaban algunos a pocos pasos de la Madre. Es Jesรบs, mi hijo, dijo Marรญa, en los transportes de su inmenso gozo; y acercรกndose al Mesรญas, le dice con una dulzura que revelaba aรบn los รบltimos dejos de su pesar:
โHijo mรญo, ยฟpor quรฉ has obrado asรญ con nosotros? Tu padre y yo te buscรกbamos llenos de aflicciรณnโฆยป
ยกAh! ยกY con cuanta facilidad perdemos nosotros a Jesรบs por medio del pecado! Por un placer momentรกneo, por la satisfacciรณn de alguna pasiรณn mezquina, por seguir las mรกximas del mundo, por el respeto humano, por un interรฉs sรณrdido, perdemos su gracia y su amistad bienhechora, sin pensar por un momento que perdiendo a Jesรบs, todo lo perdeยญmos.
ยฟQuรฉ importan entonces todos los bienes de la tierra, todos los honores del mundo, todos los goces de la vida? โยฟQuรฉ importa al hombre ganar un mundo si pierde su alma?ยป Pero lo que es mรกs triste, es ver la indiferencia con que se mira la perdida de Dios.
Si se pierde la fortuna, cuรกntas lรกgrimas y sacrificios para recuperarla; si se pierde la salud, cuรกntos afanes por recobrarla; si se pierde la estimaciรณn de los hombres, cuรกnta solicitud por encontrarla de nuevo. Pero si se pierde a Dios, que es el sumo bien, se rรญe y duerme sin cuidado, sin que se derrame una lรกgrima y sin que se haga diligencia alguna por volver a su amistad.
Veamos en este dolor de Marรญa cuanto debe ser nuestro empeรฑo por encontrar a Jesรบs cuando tengamos la desgracia de perderlo por el pecado.
JACULATORIA
Sรกlvanos, Madre piadosa,
de una vida disipada
y una muerte desastrosa.
โโโโโ
Las reflexiones de este mes estan tomadas del libro:
MES DE MARรA INMACULADA POR EL PRESBรTERO
RODOLFO VERGARA ANTรNEZ
CON APROBACIรN DE LA AUTORIDAD ECLESIรSTICA
IMPRIMATUR
Barcelona 25 de enero de 1906
El Vicario General. Provisor
JOSร PALMAROLA
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