DICIEMBRE MES DE LA INMACULADA – DIA 21

MARรA EN EL CENACULO
Jesรบs no subiรณ a los cielos sin dejar a sus apรณstoles una promesa consoladora que endulzara las lรกgrimas que les ocasionaba su ausencia: la promesa de enviarles el Espรญritu Santo. Los discรญpulos, como ovejas sin pastor, despuรฉs de recibir la bendiciรณn postrera de su divino Maestro, se dirigieron al Cenรกculo para aguar dar allรญ, en la oraciรณn y el retiro, la venida del Espรญritu Consolador. Marรญa estaba en medio de ellos, porque en la ausencia de Jesรบs, era la compaรฑera inseparable de los desconsolados huรฉrfanos y la columna de la naciente Iglesia.
Diez dรญas habรญan pasado en expectativa de la promesa de Jesรบs, cuando en la maรฑana del dรฉcimo todos los congregados en el Cenรกculo sintieron un ruido a manera de viento impetuoso que sacudiรณ la casa desde sus cimientos. Era el Espรญritu Santo que descendรญa sobre los apรณstoles en forma de lenguas ondulantes de fuego, que ardรญan sobre la cabeza de cada uno de ellos como una ancha cinta batida por el viento.
Desde ese momento se operรณ en los discรญpulos una completa transformaciรณn. Los que antes eran tรญmidos y cobardes, que habรญan huido en presencia de los enemigos de su Maestro, dejรกndolo abandonado entre sus manos, presรฉntanse con frente alta y corazรณn animoso delante de los tribunales de la naciรณn, que les intimaban la orden de callar, para decirles con acento varonil y resuelto:
ยซAntes que a los hombres obedeceremos a Dios.ยป
Podรฉis, si lo tenรฉis a bien, mandarnos al patรญbulo; pero callarโฆ non possumus, no podemos.
Los que eran pobres รฉ ignorantes pescadores se trasformaron en sapientรญsimos doctores de las cosas divinas y en inspirados maestros de las verdades de la fe, y se esparcen por todo el mundo conocido para predicar el Evangelio. Tanto fue el entusiasmo de que se sintieron poseรญdos, tanto el amor que ardรญa en sus corazones, que las gentes que los veรญan los creyeron tomados del vino.
ยกCual seria el gozo de Maria al contemplar estos estupendos prodigios!
Ella, tan interesada como el mismo Jesรบs en la prosperidad de la grande obra fundada al precio de su sangre, debiรณ sentir inmenso jรบbilo al ver a esa falange de denodados atletas que iban a extender por el mundo el fruto de la pasiรณn de su Hijo arrancando a los infieles de las sombras de la muerte.
La oraciรณn de Marรญa en el Cenรกculo, fue sin duda, la mรกs poderosa para apresurar el advenimiento del Espรญritu Santo. Por su mediaciรณn debemos nosotros alcanzar tambiรฉn los dones y gracias de ese mismo Espรญritu.
Aquel que puso en el dedo de Marรญa el anillo de es posa y que cubriรณ su seno con la sombra de su poder para obrar el prodigio de la Encarnaยญciรณn del Verbo, no puede olvidar la efusiรณn de sus dones en favor de aquellos por quienes se interesa. ยกY cuรกnta necesidad tenemos de esos dones y gracias!
Cobardes, no nos atrevemos muchas veces a confesar con la frente erguida y corazรณn entero la fe de Jesucristo delante del mundo que la desprecia y la insulta. Ignorantes de las cosas divinas y de las vรญas de la santificaciรณn, necesitamos del espรญritu de luz que alumbre nuestras inteligencias, que nos haga conocer nuestros รบnicos verdaderos intereses, que son los de la propia salvaciรณn, y que nos seรฑale la ruta que a ellos conduce.
Tibios y pusilรกnimes para las cosas de Dios, habemos menester del espรญritu de amor que inflame nuestro corazรณn en las llamas de la caridad divina, y que llenรกndolo de Dios, destierre de รฉl todo afecto desordenado a las criaturas.
Siempre desidiosos en el servicio de Dios y en lo que concierne a la santificaciรณn de nuestras almas, necesitamos del espรญritu de piedad que nos haga solรญcitos en el cumplimiento de aquellos ejercicios de piedad y de devociรณn, que son para el alma como el rocรญo y el riego para las plantas, sin los cuales no podrรก producir fruto de santidad. Invoquemos a Marรญa siempre que tengamos necesidad de algunos o de todos esos dones, seguros de que su intercesiรณn poderosa nos los alcanzara con abundante profusiรณn.
JACULATORIA
Madre de Dios, madre mรญa,
mi vida, mi cuerpo y mi alma
te ofrezco desde este dรญa.
โโโโโ
Las reflexiones de este mes estan tomadas del libro:
MES DE MARรA INMACULADA POR EL PRESBรTERO
RODOLFO VERGARA ANTรNEZ
CON APROBACIรN DE LA AUTORIDAD ECLESIรSTICA
IMPRIMATUR
Barcelona 25 de enero de 1906
El Vicario General. Provisor
JOSร PALMAROLA
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