Domingo-Trinidad Santa-Los Santos

San Ignacio de Loyola
โY estando un dรญa rezando en las gradas del mesmo monasterio las Horas de nuestra Seรฑora, se le empezรณ a elevar el entendimiento, como que vรญa la santรญsima Trinidad en figura de tres teclas, y esto con tantas lรกgrimas y tantos sollozos, que no se podรญa valerโ.
Santa Isabel de la Trinidad
Ella dirรก โyo soy โIsabel de la Trinidadโ, es decir, Isabel que desaparece, que se pierde, que se deja invadir por los Tresโ.
El 21 de noviembre de 1904, en la fiesta de la Presentaciรณn de la Virgen Marรญa, escribe una oraciรณn que termina asรญ: ยกOh mis Tres, mi Todo, mi eterna Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo!, yo me entrego a Ti como vรญctima. Escรณndete en mรญ para que yo me esconda en Ti [Col 3, 3], hasta que vaya a contemplar en tu luz el abismo de tus grandezas. La Virgen Marรญa es el modelo de una vida inmersa en la Trinidad: โYo quisiera corresponder pasando por la tierra, como la Santรญsima Virgen โconservando todas esas cosas en mi corazรณnโ [Lc 2, 19-51], sepultรกndome por asรญ decirlo en lo mรกs hondo de mi alma para perderme en la Trinidad que mora allรญ, para transformarme en ellaโ[11].
Hipรณlito de Roma
No podemos entender a Dios de otra manera a menos que creamos verdaderamente en el Padre, el Hijo y el Espรญritu Santo. (โฆ) La Palabra del Padre, (โฆ) dijo a los discรญpulos: Id y haced discรญpulos a todas las naciones, bautizรกndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espรญritu Santo. Enseรฑรณ aquรญ que quien pierde uno de ellos no estรก adorando verdaderamente a Dios. Porque Dios recibe adoraciรณn en esta Trinidad.
Dionisio de Alejandrรญa
Tambiรฉn agreguรฉ una nota sobre el Espรญritu Santo. y al mismo tiempo marquรฉ de quiรฉn y por quiรฉn (el Hijo) viene. De este modo, pues, extendemos la unidad indivisible al concepto de Trinidad, y nuevamente, sin prejuicio alguno, reducimos la Trinidad al concepto de unidad.
Tertuliano
Es cierto que creemos en un solo Dios (โฆ) pero guardemos el secreto de la economรญa, que divide la unidad en la Trinidad, colocando tres: el Padre, el Hijo y el Espรญritu Santo. Tres, pero no un estado, sino un grado, no una sustancia, sino una forma, no una potencia, sino una figura. Son una sola sustancia, un solo poder, porque Dios es uno, y distinguimos estos grados, formas y formas bajo los nombres de Padre, Hijo y Espรญritu Santo. (cf. 31:1).
San Columbano
El Padre, el Hijo y el Espรญritu Santo son un solo Dios. El conocimiento de la Santรญsima Trinidad ha sido comparado con razรณn con las profundidades del mar. Asรญ como las profundidades del mar son inaccesibles a los ojos humanos, asรญ la Santรญsima Trinidad es inaccesible a la mente humana. Quien quiera penetrar en la inmensidad de Dios deberรญa intentar primero conocer el universo.
San Atanasio
Lo que el Espรญritu Santo asigna a cada persona proviene del Padre a travรฉs del Hijo. Todo lo que pertenece al Padre tambiรฉn pertenece al Hijo. Por tanto, los dones dados por el Hijo en el Espรญritu Santo son verdaderamente dones del Padre. Recibimos la gracia y el don recibido en la Trinidad del Padre a travรฉs del Hijo en el Espรญritu Santo.
San Gregorio el Taumaturgo
Hay un solo Dios, Padre de la Palabra viva, de la Sabidurรญa personal, de la palabra y de la imagen del Eterno. Un Seรฑor, el รบnico de uno, Dios de Dios, el reflejo e imagen de la Deidad, la Palabra que actรบa, la Sabidurรญa que abarca la esencia de todas las cosas, el Poder que da existencia a toda la creaciรณn, el verdadero Hijo del Dios verdadero, indestructible de lo indestructible, inmortal de lo inmortal, eterno de lo eterno. Y un Espรญritu Santo, proveniente de Dios, que tambiรฉn se revelรณ a los hombres por el Hijo. La imagen perfecta del Hijo perfecto, Vida y causa de la vida, Fuente Santa, Santidad que da santificaciรณn. En รl se revelan Dios Padre, que estรก sobre todos y en todos, y Dios Hijo, que es por todos. La Trinidad perfecta, indivisible e inmutable en gloria, eternidad y realeza. En la Trinidad no hay nada creado, nada subordinado, nada aรฑadido que no estuviera antes y que se haya aรฑadido despuรฉs. Asรญ, nunca faltรณ al Padre el Hijo, ni al Hijo el Espรญritu, sino siempre la misma Trinidad, irreversible e inmutable.
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