LOS SIGNOS DEL JUBILEO – 6. LA LITURGIA

Publicado por Equipo Fatimazo Por la Paz el

Es instituciรณn objetiva. Es la oraciรณn de la comunidad catรณlica. Es don de Dios al hombre y respuesta del hombre a Dios.

La liturgia es la oraciรณn pรบblica de la Iglesia: segรบn el Concilio Vaticano II, es el ยซculmen hacia donde tiendeยป toda su acciรณn ยซy, al mismo tiempo, la fuente de la que mana toda su energรญaยป (Sacrosanctum Concilium, 10).

En el centro estรก la celebraciรณn eucarรญstica, donde se recibe el Cuerpo y la Sangre de Cristo: como peregrino, รฉl mismo camina junto a los discรญpulos y les revela los secretos del Padre, de tal modo que puedan decir: โ€œQuรฉdate con nosotros, porque atardece y el dรญa va de caรญdaโ€ (Lc 24,29).

La Liturgia es el modo como la Iglesia en Su Cabeza y en su cuerpo mรญstico o miembros puede ponerse en contacto y comunicaciรณn con Dios, a travรฉs de gestos, palabras, ritos, acciones y asรญ poder participar de la maravillosa gracia de Dios, santificarnos y entrar en esa vida รญntima de Dios.

Todas las acciones litรบrgicas: oraciรณn, sacramentos, โ€ฆ estรกn dirigidas, por tanto, a dar culto a Dios Padre, por medio de Jesucristo, en el Espรญritu Santo, y a la santificaciรณn de cada uno de los fieles que forman La Iglesia de Cristo.

Gracias a la liturgia nosotros nos vamos santificando, purificando, pues quien entra en contacto con Dios, recibe ese fuego divino que calienta, purifica y perfecciona.

Ademรกs de la celebraciรณn de la Misa, otros actos litรบrgicos incluyen la celebraciรณn de los sacramentos del Bautismo, la Confirmaciรณn, la Reconciliaciรณn, el Matrimonio, la Unciรณn de los Enfermos y el Orden Sagrado, y la Liturgia de las Horas, tambiรฉn conocida como el Oficio Divino u Obra de Dios, una oraciรณn pรบblica que se lleva a cabo a horas regulares durante el dรญa.

Un rito litรบrgico, caracterรญstico del Aรฑo Santo, es la apertura de la Puerta Santa: hasta el siglo pasado, el Papa iniciaba, mรกs o menos simbรณlicamente, el derribo del muro que la sellaba. Los albaรฑiles procedรญan a quitar los ladrillos por completo. Desde 1950, en cambio, el muro se derriba previamente y, durante una solemne liturgia coral, el Papa empuja las hojas de la puerta desde fuera, pasando como primer peregrino a travรฉs de ella.

Esta y otras expresiones litรบrgicas que acompaรฑan al Aรฑo Santo subrayan que la peregrinaciรณn jubilar no es un acto รญntimo, individual, sino un signo del camino de todo el pueblo de Dios hacia el Reino.

Cabe seรฑalar que la Liturgia exige la participaciรณn activa de los feligreses; cada acciรณn que se lleva a cabo durante la misa o cualquier otro acto litรบrgico se considera parte importante. Como resultado, la mayorรญa de las oraciones se dicen y los cantos se cantan al unรญsono, y se espera que los fieles presten mucha atenciรณn a las lecturas y consideren sus enseรฑanzas.

En definitiva, la liturgia catรณlica ha de ser una experiencia completa para la mente, el cuerpo y el espรญritu.

El Concilio Vaticano II en el documento sobre la liturgia pone otras cinco caracterรญsticas en el modo de vivir la liturgia:

  • Conscientemente: no dormidos, ni distraรญdos, o sin saber lo que ahรญ se celebra.

  • Activamente: no como espectadores, sino como protagonistas activos. Todos celebramos la liturgia, y no sรณlo el sacerdote.

  • Fructuosamente: tratando de obtener todo el fruto espiritual que cada sacramento o acciรณn litรบrgica nos ofrece, en orden a nuestra santificaciรณn y la santificaciรณn del mundo.

  • Con toda el alma: no estando sรณlo con el cuerpo. Poner todo nuestro ser: mente que entiende, ojos que ven, oรญdos que escuchan, corazรณn que ama, sensibilidad que siente, alma que se une a Dios. No se estรก en la liturgia, sino que vivimos y participamos en la liturgia.

  • Interna y externamente: internamente, es decir, viviendo con fervor cada paso de la liturgia, intimando con Dios en lo profundo del corazรณn; y externamente, es decir, mediante la compostura, el vestido, el modo de sentarnos, de estar de pie, de cantar, etc. ยกEstamos delante de Dios!

Que este Aรฑo Jubilar, sea una oportunidad para poder gustar mejor la liturgia. Nada se iguala a la liturgia. Es lo mรกs excelso que tenemos en la Iglesia.

En la participaciรณn de actos litรบrgicos en nuestra vida terrena ya pregustamos y tomamos parte en aquella liturgia celestial que se celebra en el Cielo, hacia la cual nos dirigimos como peregrinos hasta el encuentro definitivo y cara a cara con Dios.

 


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