Miércoles – San José – San Andrés Bessette

San Andrés Bessette no propone la medalla de San José como un objeto mágico ni supersticioso. Su consejo se fundamenta en una confianza profunda en la intercesión de San José, vivida dentro de la fe de la Iglesia.
Cuando dice que ciertas situaciones “son difíciles de conseguir”, se refiere a corazones cerrados, conflictos humanos complejos,resistencias interiores o exteriores que parecen no tener solución.
Ante ello, San Andrés invita a recurrir a San José, pedir su intercesión con humildad, y hacerlo mediante un signo sencillo de fe: la medalla.
La medalla actúa como sacramental, signo visible de confianza en Dios, medio para disponer el corazón a la gracia.
Para San Andrés Bessette, San José es poderoso no por sí mismo, sino por su íntima unión con Jesús y María, y por la autoridad que Dios le confió como custodio del Redentor.
Enviar o portar una medalla es una forma concreta de oración, una súplica silenciosa, un acto de fe perseverante.
👉🏽 El fruto no depende del objeto, sino de la voluntad de Dios, que actúa a través de la intercesión de sus santos.
Esta práctica se armoniza plenamente con la enseñanza de la Iglesia sobre los sacramentales.
Los sacramentales disponen a recibir la gracia y santifican las diversas circunstancias de la vida.
San Andrés Bessette enseña, por tanto, una espiritualidad sencilla, profundamente católica, centrada en la confianza filial.
____________________
Fuente
Esta enseñanza se recoge en testimonios y compilaciones sobre su vida y espiritualidad, especialmente en Biografías oficiales de San Andrés Bessette, Recopilaciones de sus consejos espirituales transmitidos por hermanos de su comunidad, Escritos y testimonios asociados al Oratorio de San José del Monte Real.
No se trata de una obra teológica sistemática, sino de una enseñanza oral reiterada, transmitida fielmente por quienes convivieron con él y recogida por biógrafos aprobados por la Iglesia durante su proceso de canonización.
0 Comentarios