Miércoles-Señor San José-SANTA TERESA DE JESUS

Santa Teresa de Jesús enfermó gravemente hacia 1539. Estuvo paralizada, casi dada por muerta, durante varios días. Ella misma relata que su recuperación fue extraordinaria y la atribuye a la intercesión de San José, a quien había comenzado a encomendarse con especial confianza.
A partir de esa experiencia, puso todas sus fundaciones bajo el patrocinio de San José. El primer convento reformado del Carmelo en Ávila se llamó San José.
Lo que hace única esta anécdota no es sólo la curación física, sino la enseñanza que Teresa deja:
1. San José no sólo protege en lo material, sino en lo espiritual.
2. Intercede incluso cuando no sabemos pedir correctamente.
3. Su paternidad no terminó con Jesús: continúa en la Iglesia.
Ella llega a decir algo impresionante: “No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer.”
Esto no es exageración piadosa, sino experiencia mística concreta.
San José actúa:
• En silencio
• Con eficacia
• En lo necesario (no siempre en lo que imaginamos)
Teresa lo presenta como padre real y protector eficaz.
_____________________
Fuente:
Libro de la Vida (también llamado Vida de Santa Teresa de Jesús).
Autobiografía espiritual, escrita por Santa Teresa de Jesús hacia 1562–1565, por obediencia a sus confesores.
0 Comentarios