ORACIONES DE FÁTIMA – AL HACER SACRIFICIOS – NUESTRA SEÑORA

Publicado por Equipo Fatimazo Por la Paz el

Oh Jesús, es por tu amor

Sor Lucia, relata en la Memoria IV, que en su tercera aparición (13 julio 1917), Nuestra Señora les dijo:

«Sacrificaos por los pecadores, y decid muchas veces, en especial cuando hagais algún sacrificio: “Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María”».
“Oh Jesús, es por amor a ti”.
El propósito principal de todo lo que hacemos debe ser el amor a Jesús. ¡Dios quiere que lo amemos con toda nuestra mente, con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con todo nuestro cuerpo! Esta petición nos ayuda a cumplir ese deseo. Más aún, cuando la rezamos como lo hacían los videntes, nuestro celo por la mayor gloria de Dios crecerá rápidamente.

– “Por la conversión de los pecadores”.
Este interés por la salvación de los demás es una señal de cercanía a Dios, San Francisco de Asís decía que nada debía tomar precedencia sobre la obra de salvar a las almas por quienes Jesús había derramado su Preciosa Sangre. Santa Teresita de Lisieux decía que ella tenía como catorce años cuando Dios le dio un gran deseo de salvar almas. Una de las primeras situaciones en que había de poner en práctica ese celo consistía en orar y ofrecer sacrificios por la conversión de un criminal empedernido que había matado a tres personas.. Lo habían sentenciado a muerte, pero seguía sin arrepentirse. Santa Teresita le pidió a Dios que le diera a él dolor por sus pecados para que pudiera salvarse. Aunque él no acudió a confesarse, Teresita le pidió a Dios que le diera a ella alguna señal de que aquel criminal estaba arrepentido. Momentos antes de ser ejecutado, el criminal extendió la mano, agarró un crucifijo que estaba cerca de él y lo besó. Teresita vió eso como una señal de que Dios había aceptado sus oraciones y sacrificios por la conversión de ese criminal. Ella continuó convirtiendo a muchos otros pecadores mediante sus oraciones y sacrificios privados. Nuestra Señora de Fátima nos está pidiendo hacer lo mismo.

– “En reparación por los pecados cometidos contra el Corazón Inmaculado de María”.
Esta era una intención nueva por la que los niños habían de ofrecer reparación. Al final de la aparición del 13 de junio, los niños habían visto el Corazón Inmaculado de María rodeado por una corona de espinas. Ellos entendieron que esas espinas representaban los pecados de quienes ofenden a nuestra Señora. La oración que nuestra Señora les enseñó pide reparación por esas blasfemias.

En medio de tanto olvido del bien, de la justicia, de la misericordia, un pequeño sacrificio toca a las puertas del Cielo y abre la Tierra a la acción de Dios. A veces basta con muy poco: pasar menos tiempo ante la pantalla, no tomar una comida apetitosa, renunciar a un gesto de pereza, no responder a quien nos injuria. Dios acoge la oración confiada y el sacrificio sincero de sus hijos, y es cuando empiezan los milagros en el mundo.

Entre los ejemplos que nos han dejado los pastorcitos de Fátima, destaca el continuo deseo de ofrecer sacrificios a Dios por la conversión los pecadores, no esperemos más, y tomemos en serio las palabras de Nuestra Señora.

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