Papa Francisco-Angelus-27 febrero 2022-fatimazo

PAPA FRANCISCO
รNGELUS
Plaza de San Pedro Domingo, 27 de febrero de 2022
Queridos hermanos y hermanas, ยกbuenos dรญas!
En el Evangelio de la liturgia de hoy, Jesรบs nos invita a reflexionar sobre nuestra mirada y sobre nuestro hablar. Mirada y hablar
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Ante todo, nuestra mirada
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El riesgo que corremos, dice el Seรฑor, es el de concentrarnos en mirar la brizna de paja en el ojo del hermano sin darnos cuenta de la viga que hay en el nuestro
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En otras palabras, estamos muy atentos a los defectos de los demรกs, incluso a los que son pequeรฑos como una brizna de paja, e ignoramos serenamente los nuestros otorgรกndoles poco peso
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Es verdad lo que dice Jesรบs: encontramos siempre motivos para culpabilizar a los demรกs y justificarnos a nosotros mismos. Y muchas veces nos quejamos de las cosas que no funcionan en nuestra sociedad, en la Iglesia, en el mundo, sin cuestionarnos antes a nosotros mismos y sin comprometernos en primer lugar a cambiar -todo cambio fecundo, positivo, debe comenzar por nosotros mismos; de lo contrario, no habrรก cambio-
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Pero Jesรบs explica que haciendo esto nuestra mirada es ciega. Y si estamos ciegos no podemos pretender ser guรญas y maestros para los demรกs: de hecho, un ciego no puede guiar a otro ciego, dice el Seรฑor
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Queridos hermanos y hermanas, el Seรฑor nos invita a limpiar nuestra mirada. Limpiar nuestra mirada
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En primer lugar, nos pide que miremos nuestro interior para reconocer nuestras miserias
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Porque si no somos capaces de ver nuestros defectos, tenderemos siempre a exagerar los de los demรกs. En cambio, si reconocemos nuestros errores y nuestras miserias, se abre para nosotros la puerta de la misericordia. Y, despuรฉs de que hayamos mirado nuestro interior, Jesรบs nos invita a mirar a los demรกs como lo hace รl -este es el secreto: mirar a los demรกs como lo hace รl-, que no ve antes que nada el mal sino el bien
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Dios nos mira asรญ: no ve en nosotros errores irremediables, sino que ve hijos que se equivocan
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El punto de vista cambia: no se concentra en los errores, sino en los hijos que se equivocan
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Dios distingue siempre la persona de sus errores. Salva siempre la persona. Cree siempre en la persona y estรก siempre dispuesto a perdonar los errores
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Sabemos que Dios perdona siempre. Y nos invita a hacer lo mismo: a no buscar en los demรกs el mal, sino el bien
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Jesรบs tambiรฉn nos invita hoy a reflexionar sobre nuestro modo de hablar
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El Seรฑor explica que โde la abundancia del corazรณn habla la bocaโ
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Es verdad, por el modo de hablar de alguien enseguida te das cuenta de lo que tiene en el corazรณn. Las palabras que usamos dicen la persona que somos
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Sin embargo, a veces prestamos poca atenciรณn a nuestras palabras y las empleamos de modo superficial
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Pero las palabras tienen un peso: nos permiten expresar pensamientos y sentimientos, dar voz a los miedos que sentimos y a los proyectos que queremos realizar, bendecir a Dios y a los demรกs
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Lamentablemente, con la lengua tambiรฉn potemos alimentar los prejuicios, alzar barreras, agredir e incluso destruir; con la lengua podemos destruir a los hermanos: ยกlas murmuraciones hieren y la calumnia puede ser mรกs cortante que un cuchillo!
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Hoy en dรญa, especialmente en el mundo digital, las palabras corren veloces; pero demasiadas vehiculan rabia y agresividad, alimentan noticias falsas y aprovechan los miedos colectivos para propagar ideas distorsionadas
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Un diplomรกtico, que fue Secretario General de las Naciones Unidas y ganรณ el premio Nobel de la Paz, dijo que โabusar de la palabra equivale a despreciar al ser humanoโ (D. Hammarskjรถld, Marcas en el camino, Magnano BI 1992, 131)
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Preguntรฉmonos entonces quรฉ tipo de palabras utilizamos: ยฟpalabras que expresan atenciรณn, respeto, comprensiรณn, cercanรญa, compasiรณn? ยฟo mรกs bien palabras cuya finalidad principal es hacernos quedar bien ante los demรกs?
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Y ademรกs, ยฟhablamos con mansedumbre o contaminamos el mundo esparciendo venenos: criticando, lamentรกndonos, alimentando la agresividad difusa?
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Que la Virgen Marรญa, cuya humildad mirรณ Dios, la Virgen del silencio a quien ahora rezamos, nos ayude a purificar nuestra mirada y nuestro modo de hablar
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Os deseo a todos un feliz domingo. Por favor, no os olvidรฉis de rezar por mรญ. Buen almuerzo y hasta la vista.
FUENTE: https://www.vatican.va/content/francesco/es/angelus/2022/documents/20220227-angelus.html
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