Semana del Cristiano – Lunes

San Roberto Belarmino afirma que el sufrimiento del purgatorio es cualitativamente distinto al sufrimiento de esta vida.
👉 No está comparando duración, sino intensidad y naturaleza.
En esta vida el alma está unida al cuerpo, los sentidos atenúan el dolor, hay consuelo, distracción, mérito, esperanza activa, el sufrimiento puede ser redentor.
En el purgatorio el alma ya ve claramente a Dios como su fin, desea a Dios con intensidad absoluta, pero no puede aún poseerlo, y no puede ya merecer.
👉🏽 Ese deseo frustrado produce un dolor más profundo que cualquier dolor corporal.
San Belarmino enseña que:
• El sufrimiento de esta vida toca principalmente el cuerpo y la psicología,
• El sufrimiento del purgatorio toca directamente el alma,
• sin filtros, sin anestesia, sin distracción.
Por eso dice que no hay proporción. No porque Dios sea cruel, sino porque el alma ya conoce el valor infinito de Dios.
El dolor del purgatorio no es castigo vengativo, sino …dolor de amor, dolor de purificación, dolor del alma que ama perfectamente y aún no puede abrazar al Amado.
San Belarmino insiste en que este sufrimiento es justo, es necesario, y es temporal.
Esta enseñanza está en plena armonía con el Catecismo:
El purgatorio es purificación final. Las almas están salvas, pero deben ser purificadas. El sufrimiento es real, pero ordenado al amor.
Fuente:
San Roberto Belarmino. De Purgatorio
(Obra teológica escrita en defensa de la doctrina católica del purgatorio frente a las negaciones protestantes).
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