Martes-Angel de la Guarda-Sn Juan Ma Vianney

San Juan María Vianney habló en varias ocasiones del ángel de la guarda y enseñó a los fieles a invocarlo con confianza. Para él, los ángeles custodios eran ayudantes reales en la vida espiritual, especialmente para la oración y la lucha contra el pecado.
San Juan María Vianney enseñaba que el ángel de la guarda está siempre junto a la persona, incluso cuando el cristiano no lo percibe. Decía:
“Nuestro ángel está siempre a nuestro lado. Debemos invocarlo a menudo.”
Para el santo, el ángel custodio es una presencia real puesta por Dios para guiar el alma al cielo.
San Juan María Vianney aconsejaba hablar con el ángel de la guarda en situaciones concretas. Decía a sus feligreses:
• Antes de entrar en la iglesia
• Antes de una tentación
• Cuando no se puede rezar bien
• Cuando se quiere ayudar a alguien espiritualmente
Incluso enseñaba algo muy hermoso: pedir al ángel de la guarda que vaya delante de nosotros a preparar las almas.
Él lo recomendaba especialmente a quienes querían convertir a un familiar o a un pecador. El santo explicaba que muchas veces rezamos distraídos porque no pedimos ayuda al ángel.
Decía aproximadamente: “Cuando queremos rezar, llamemos a nuestro ángel; él nos ayudará a hacerlo bien.”
Para San Juan María Vianney El ángel de la guarda protege, inspira pensamientos buenos, presenta nuestras oraciones a Dios y nos ayuda a evitar el pecado. Por eso decía que olvidamos demasiado a nuestro ángel, a pesar de que está siempre con nosotros.
En los documentos del proceso de canonización (siglo XIX) aparecen testimonios de quienes vivieron con él en Ars. En ellos se menciona que hablaba frecuentemente de los ángeles custodios, aconsejaba invocarlos antes de hablar con alguien para su conversión.
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Fuente :
Sermons of the Curé of Ars
Este libro reúne los catecismos y predicaciones de San Juan María Vianney recogidos por testigos
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