7 de mayo Mayo, mes de María Especial VIRGEN DE LA MEDALLA MILAGROSA

Publicado por Equipo Fatimazo Por la Paz el

7 de mayo
Mayo, mes de María
Especial

Mensajes de la Santísima Virgen María a lo largo de la historia de la iglesia

VIRGEN DE LA MEDALLA MILAGROSA

Se aparece a Catalina Labouré, hermana de la Caridad, en el convento de la calle Du Bac de París, el 18 de julio de 1830.

Ella cuenta que a las 11:30 de la noche, se despertó, porque alguien la llamaba y ve a un niño, que le dice: “Ven a la capilla, la Santísima Virgen te espera. No tengas miedo. Todas duermen profundamente”.

Sor Catalina sigue al niño que la conduce a la capilla. Después de una breve espera, el niño le anuncia: “La Santísima Virgen”.

Y aparece una Señora hermosa que, DESPUES DE HABERSE POSTRADO ANTE EL SAGRARIO, va a sentarse en el sillón.

Catalina de un salto se pone de rodillas a su lado con las manos apoyadas en su regazo.

Y ella misma escribe: “Fue el momento más dulce de mi vida. Me es imposible expresar lo que entonces experimenté… Ella me explicó cómo debía comportarme en las pruebas de la vida. Luego con la mano me indicó el altar (sagrario) y me dijo que debía arrodillarme y abrir allí mi corazón, que en ese lugar encontraría todo el consuelo que necesitaba… “

De nuevo, el 27 de noviembre del mismo año se le aparece la Virgen.
Catalina relata:

“Vi a la Santísima Virgen a la misma altura del cuadro de San José. La Virgen estaba de pie, llevando un vestido blanco aurora con un velo blanco que descendía hasta el borde, a sus pies tenía una esfera y una serpiente a la que aplastaba la cabeza. En sus manos tenía otro globo más pequeño y los ojos levantados al cielo. De pronto, la Virgen abrió las manos, desapareció el globo, y de sus manos salían brillantes rayos luminosos. Los ojos de la Virgen se posaron sobre mí y me miraron largamente. Una voz interior me explicó el sentido de la visión. El globo representaba el mundo. El brillo de sus manos, eran las gracias que María concede a los que se las piden. Entonces, comprendí cuánto agradaba a la Santísima Virgen que la invocasen, cuán generosa era con los que a Ella acudían, cuántas gracias concedía a quienes se las pedían y la alegría que experimentaba al concederlas… Alrededor de la Virgen, se formó un óvalo luminoso que tenía en letras de oro la invocación “Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”. Enseguida, desapareció la Virgen y apareció un óvalo grande con una M, coronada por una cruz, y debajo dos corazones, el de Jesús rodeado de espinas y el de María atravesado por una espada. Doce estrellas rodeaban el conjunto.
La Virgen dijo:
“Haz acuñar una medalla como la de este modelo, todos los que la lleven recibirán grandes favores, serán muy abundantes las gracias para quienes la lleven con confianza”.

He aquí el origen de la famosa medalla, a través de la cual Dios ha hecho y sigue haciendo tantos milagros.

La medalla milagrosa, al igual que el escapulario de la Virgen del Carmen, es una fuente de gracias y una señal de nuestro amor a María.
¡Ave María!
TOTUS TUUS

www.fatimazoporlapaz.org

Fuente:
APARICIONES Y MENSAJES DE MARÍA
Nihil Obstat
P. Fortunato Pablo Prior Provincial
P. José Miguel Lerena Vic. Provincial O.A.R.

Categorías: Fatimazo

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