ÁNGELUS PAPA FRANCISCO – 30 ENERO 2022 – FATIMAZO

Publicado por Equipo Fatimazo Por la Paz el

PAPA FRANCISCO
ÁNGELUS
Plaza de San Pedro Domingo, 30 de enero de 2022
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Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
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En la liturgia de hoy, el Evangelio narra la primera predicación de Jesús en su propio pueblo, Nazaret.
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El resultado es amargo: en lugar de recibir aprobación, Jesús encuentra incomprensión y también hostilidad
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Sus paisanos, más que una palabra de verdad, querían milagros, signos prodigiosos
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El Señor no los realiza y ellos lo rechazan, porque dicen que ya lo conocen de pequeño: es hijo de José, etc.
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Así, Jesús pronuncia una frase que se ha convertido en proverbio para siempre: «Ningún profeta es bien recibido en su tierra»
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Estas palabras revelan que el fracaso para Jesús no fue del todo inesperado. Conocía a su gente, conocía el corazón de los suyos, sabía el riesgo que corría, contaba con el rechazo
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Así que podemos preguntarnos: pero si las cosas estaban así, si prevé el fracaso, ¿por qué va a su pueblo? ¿Por qué hacer el bien a personas que no están dispuestas a aceptarte?
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Es una pregunta que nos hacemos a menudo
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Pero es una pregunta que nos ayuda a entender mejor a Dios
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Ante nuestras cerrazones, Él no retrocede: no pone frenos a su amor. Ante nuestras cerrazones, Él sigue adelante
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Vemos un reflejo de esto en aquellos padres que son conscientes de la ingratitud de sus hijos, pero no dejan de amarlos y hacerles el bien
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Dios es así, pero a un nivel mucho más alto
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Y hoy también nos invita a creer en el bien, a no escatimar esfuerzos para hacer el bien
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Sin embargo, en lo ocurrido en Nazaret encontramos algo más: la hostilidad hacia Jesús por parte de “los suyos” nos provoca: ellos no fueron acogedores… ¿Y nosotros?
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Para comprobarlo, veamos los modelos de acogida que propone Jesús hoy a sus paisanos y a nosotros
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Son dos extranjeros: una viuda de Sarepta de Sidón y Naamán, el sirio
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Ambos acogieron a los profetas: la primera a Elías, el segundo a Eliseo
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Pero no fue una acogida fácil, sino que pasó por pruebas
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La viuda acogió a Elías, a pesar de la hambruna y de que el profeta era perseguido, era un perseguido político religioso
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Naamán, en cambio, a pesar de ser una persona de altísimo nivel, aceptó la petición del profeta Eliseo, que lo llevó a humillarse, a bañarse siete veces en un río, como si fuera un niño ignorante
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La viuda y Naamán, en definitiva, aceptaron a través de la disponibilidad y la humildad
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El modo de acoger a Dios es siempre estar dispuestos, acogerlo y ser humildes
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La fe pasa por aquí: disponibilidad y humildad
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La viuda y Naamán no rechazaron los caminos de Dios y sus profetas; fueron dóciles, no rígidos y cerrados
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Hermanos y hermanas, también Jesús recorre el camino de los profetas: se presenta como no nos lo esperamos
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No lo encuentra quien busca milagros —si nosotros buscamos milagros no encontraremos a Jesús—, quien busca sensaciones nuevas, experiencias íntimas, cosas extrañas; quien busca una fe hecha de poder y signos externos
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No, no lo encontrará
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Solo lo encuentra, en cambio, quien acepta sus caminos y sus desafíos, sin quejas, sin sospechas, sin críticas ni caras largas
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En otras palabras, Jesús te pide que lo acojas en la realidad cotidiana que vives; en la Iglesia de hoy, tal como es; en los que están cerca de ti cada día, en la concreción de los necesitados, en los problemas de tu familia, en los padres, en los hijos, los abuelos, acoger a Dios allí
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Ahí está Él, invitándonos a purificarnos en el río de la disponibilidad, y en tantos y saludables baños de humildad
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Se necesita humildad para encontrar a Dios, para dejarnos encontrar por Él
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Y nosotros, ¿somos acogedores, o nos parecemos a sus paisanos, que creían saberlo todo sobre Él?
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“Yo he estudiado teología, hice ese curso de catequesis… Lo sé todo sobre Jesús”. Sí, como un tonto…
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No hagas el tonto, tú no conoces a Jesús. Quizás, después de tantos años como creyentes, pensamos muchas veces que conocemos bien al Señor, con nuestras propias ideas y juicios
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El riesgo es que nos acostumbremos, nos acostumbremos a Jesús. Y ¿cómo nos acostumbramos?
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Cerrándonos, cerrándonos a sus novedades, al momento en que Él llama a la puerta y te dice algo nuevo, quiere entrar en ti
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Tenemos que salir de este permanecer fijos en nuestras posiciones
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El Señor pide una mente abierta y un corazón sencillo
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Y cuando una persona tiene una mente abierta, un corazón sencillo, tiene la capacidad de sorprenderse, de asombrarse
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El Señor siempre nos sorprende, ésta es la belleza del encuentro con Jesús
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Que la Virgen, modelo de humildad y disponibilidad, nos muestre el camino para acoger a Jesús.
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Les deseo a todos un feliz domingo. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí. Buen almuerzo y hasta pronto

FUENTE: https://www.vatican.va/content/francesco/es/angelus/2022/documents/20220130-angelus.html

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