FÁTIMA Y NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN 16 de JULIO
SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN
16 DE JULIO
Qué relación existe entre el mensaje de Fátima y la Orden Carmelita?
Este es uno de los rasgos de la revelación de Fátima que la diferencian de otras revelaciones:
Nuestra Madre se presenta como Nuestra Señora del Rosario de Fátima, pero también como el Inmaculado Corazón de María y como Nuestra Señora del Carmen.
Porque esas invocaciones?
Encontramos el fundamento de esto en la misma revelación.
Ella anuncia lo siguiente: “Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará”.
Por causa de esto, Ella nos dice: “Jesus quieres establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón”. Ella quiere tener un triunfo que va a ser un enorme derramamiento de gracias para todos sus hijos.
Hay alguna tarea, alguna misión del Carmen dentro de esto?
Al preguntarle a Sor Lucia el sacerdote carmelita, Donald O’Callaghan en septiembre de 1949, sobre si creía que el escapulario era parte del mensaje de Fátima, Lucia respondió que ciertamente “el escapulario y el rosario son inseparables” ya que “el escapulario es un signo de consagración a Nuestra Señora”.
La interpretación de Sor Lucia, es que la devoción del escapulario del Carmen (con todo su significado) agrada a la Virgen y que Ella desea que se propagara.
El 11 de febrero de 1950, el Papa Pío XII animó a “colocar en primer lugar, entre las devociones marianas, el escapulario del Carmen, que está al alcance de todos”.
Más tarde, en la fiesta de la Asunción de la Virgen de ese año, Sor Lucia volvió a hablar sobre la visión de la Virgen del Carmen y el escapulario, pero esta vez lo hizo con el P. Howard Raffterty, también carmelita.
Sor Lucia indicó que con lo hecho por el Papa Pío XII, “ahora ya el Santo Padre lo confirmó a todo el mundo diciendo que el escapulario es señal de consagración”.
El sacerdote dijo que “en muchos libros sobre Fátima, los autores no consideran al escapulario como parte integrante del mensaje”.
“Ah, hacen mal, Nuestra Señora quiere que todos usemos el escapulario”, refirió la religiosa.
Pero eso sí… hay que saber llevar el escapulario…; no olvidemos que NO ES UN AMULETO, o un TALISMÁN… ni menos un salvoconducto para pecar más fácilmente, creyendo que con sólo llevarle ya iremos al Cielo.
Por eso se ha de llevar no sólo sobre el pecho…, sino interiormente en el corazón y exteriormente con nuestras obras.
Vistamos el Escapulario del Carmen con honra…, es decir, honrados DE llevarle… y honrándola a Ella AL llevarle.
San Buenaventura exclama: “Revestíos de María los que de veras la amáis… y entonces sí, cuando el escapulario sea eso, una manifestación exterior del amor interior que tienes a tu Madre… podrás esperar de Ella las gracias y los frutos riquísimos que en el mismo quiso acumular”.
Equipo Fatimazo por la Paz

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