San Wenceslao la Adoración Eucarística

La santidad de Wenceslao se reflejaba en su vida de penitencia: vestía cilicio, comía poco y pasaba largas horas en oración nocturna.
Su amor a la Sagrada Eucaristía era ardiente: cada día mandaba celebrar la Santa Misa y preparaba con sus propias manos el pan y el vino para el altar.
Este detalle muestra la hondura de su fe y el centro de su vida: Cristo en la Eucaristía.
San Wenceslao nos muestra que un gobernante santo no se sostiene por el poder, sino por la gracia que brota del altar.
Fuente
San Wenceslao de Bohemia: Príncipe Cristiano y Mártir de la Eucaristía
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