Septiembre, mes que en la Iglesia dedicamos a la Biblia – Día 17

También encontramos en la Biblia el género «apocalíptico», muy extendido entre los judíos desde el siglo II a.C. hasta el II d.C.
Se caracteriza por sus «revelaciones», sobre todo acerca del porvenir, y en él abundan las visiones simbólicas, las alegorías enigmáticas, las imágenes sorprendentes y las especulaciones numéricas.
El término apocalíptico proviene de la palabra griega apocalipsis, que significa “revelación”, “quitar el velo”, “desvelar / revelar”. Es un género literario que busca dar a conocer el sentido de los acontecimientos presentes mirando hacia el futuro.
Su aparición se explica por las duras condiciones de vida del Judaísmo tardío, que despertaron un gran anhelo de tiempos mejores y de liberación nacional.
El prototipo de este género literario en el Antiguo Testamento es el libro de Daniel, así como en el Nuevo Testamento lo es el célebre Apocalipsis.
La característica de los apocalipsis bíblicos es su marco narrativo, en el cual un ser humano recibe una visión revelatoria hecha por un ángel que lo lleva a un lugar celeste elevado para mostrarle o explicarle la visión.
Para acercarnos al libro del Apocalipsis, debemos, antes que nada, quitarnos el miedo; conocer y entender lo que estaban viviendo aquellos primeros cristianos por mantener su fidelidad a Jesús y, por último, entender algo de los símbolos o claves de apocalíptica.
Aunque el autor del libro ignora el final de los tiempos, de lo que sí está seguro es que Dios es fiel y seguirá siéndolo hasta el final de la historia.
0 Comentarios