VII DOMINGO DE LA PALABRA DE DIOS – 25 enero 2026

25 de enero 2026 , VII Domingo de la Palabra de Dios con el lema “La palabra de Cristo habite en vosotros” (Col 3,16).
Domingo de la Palabra de Dios, 25 de enero de 2026 para poner al centro de la vida cristiana la Sagrada Escritura.
Esta Jornada tiene como objetivo mostrar la importancia de la Palabra de Dios en la vida cotidiana de la Iglesia. Ella es una Palabra que permanece siempre viva y se hace signo concreto y tangible.
El Dicasterio para la Evangelización ha elegido para esta edición la expresión bíblica tomada de la carta de san Pablo a los Colosenses:
“La palabra de Cristo habite en vosotros” (Col 3,16).
Lo que hemos recibido del Apóstol no es una mera invitación moral, sino la indicación de una forma nueva de existencia.
Pablo no pide que la Palabra sea solo escuchada o estudiada: él quiere que ella “habite”, es decir, que tome residencia estable, plasme los pensamientos, oriente los deseos y haga creíble el testimonio de los discípulos.
La Palabra de Cristo permanece como criterio seguro que unifica y vuelve fecunda la vida de la comunidad cristiana.
Ser habitados por la Palabra equivale, en definitiva, a permitir que Cristo hable también hoy a través de nuestra vida, para que cada hombre pueda reconocer su presencia que continúa iluminando el camino de la historia.
En este año, este domingo coincide con la solemnidad de la conversión de san Pablo y con el último día de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.
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Contexto del Domingo de la Palabra de Dios
Esta Jornada la instituyó el papa Francisco el 30 de septiembre de 2019, a través de la carta apostólica en forma de motu proprio Aperuit illis, con el fin de promover y animar la lectura de la Palabra de Dios entre los fieles y en la pastoral ordinaria.
Esta iniciativa del Santo Padre supone una
invitación a toda la Iglesia a dedicar un domingo completamente a la celebración, reflexión y divulgación de la Palabra de Dios «para comprender la riqueza inagotable que proviene de ese diálogo constante de Dios con su pueblo».
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