NOVIEMBRE DEDICADO A LAS ALMAS DEL PURGATORIO DÍA 2

Publicado por Equipo Fatimazo Por la Paz el

Aunque el Señor puede condenar las almas de los difuntos a pagar la pena de sus defectos donde le agrade, hay sin embargo un lugar especial llamado propiamente Purgatorio, donde de ordinario con gran pesar suyo son detenidos los humanos espíritus no perfeccionados aún suficientemente para el Cielo. Es llamado lugar inferior, pozo profundo, mar tempestuoso, tierra de miseria y de tinieblas, de torbellinos y de oscuridad, próxima al Infierno. ¡Oh, qué horror debe excitar en nuestros ánimos una cárcel tan terrible de justicia, y qué compasión de las almas que están allí encerradas!

Mas ¿cuáles son las penas que se sufren en el Purgatorio?

Nos responden comúnmente los Santos Padres y Doctores que son las mismas del Infierno. No hay diferencia, dice Santo Tomás, entre los tormentos del Infierno y los del Purgatorio. Con el mismo fuego, prosigue San Agustín, se quema la paja y se purifica el oro. En medio de las mismas llamas, continúa San Gregorio, encuentra su suplicio el condenado, y su purificación el justo. Ahora bien, si el Infierno es la pena mayor que la cólera divina ha aplicado a las criaturas rebeldes, imaginemos nosotros cuáles séran los padecimientos de las almas del Purgatorio al sentirse oprimidas y penetradas por aquel mismo elemento atormentador que forma la desesperación eterna de los réprobos.

La única diferencia que hay entre las penas de los réprobos y las de las almas del Purgatorio es que las unas son eternas y las otras temporales. El condenado apenas entra en el Infierno pierde la esperanza de salir de él. No hay redención ni salvación para quien en la vida abusó de la redención que le procuró la Sangre preciosísima de Jesucristo. Las almas del Purgatorio adornadas con la gracia del Redentor están seguras de su eterna salvación. Saldrán sin duda del Purgatorio, pero antes tendrán que pagar hasta el último cuadrante de la deuda contraída con la divina justicia por sus culpas.

¿Y cuándo llegarán a satisfacerla? Quién antes y quién después, según la cualidad de la culpa y la cantidad de la pena correspondiente; y afirman los Doctores que algunos no saldrán de aquella cárcel atormentadora hasta el mismo día del Juicio, ¡oh, qué largo penar! ¡Oh, cuán caro cuesta el pecado! Guardémonos, pues, de cometerle, y si le hemos cometido, apresurémonos a satisfacerle en vida para que nada haya que pagar después de la muerte.

ORACIÓN

Gran Dios, dadnos gracia y fuerza para huir de toda culpa y para detestarla, al menos en la presente vida.

El fuego terrible del Purgatorio, los atroces martirios que allí se sufren, la duración de la pena tan prolongada son otros tantos poderosos motivos que nos espanta de la sola sombra del pecado, y nos conmueven el corazón para atender con todo empeño a socorrer a aquellas ánimas benditas.

Echad también Vos, oh Señor, una benigna mirada hacia ellas, y haced por vuestra gran misericordia que llegue cuanto antes el fin de tan larga pena, y siga a aquellos tormentos la gloria, a aquella cárcel vuestra feliz mansión, donde os adoren y bendigan para siempre.


3 Comentarios

Olga Rodriguez · 3 de noviembre de 2025 at 11:49 PM

Gracias, oremos por los hermanos niños y adultos, qie estan en los paices en guerra y por los cristianos que acogen a la atención de los afectados, amén.

Jorge · 3 de noviembre de 2025 at 10:31 AM

Amén amén amén!!!

dependablesweetly1bd7b78dee · 1 de noviembre de 2025 at 2:10 PM

Oremos por la paz de Venezuela, por todos los enfermos, por los niños de la calle, por los misioneros de las iglesias, por todos las familia y por la nuestra… Amén

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