La peregrinación a la Virgen de los Milagros se dice que es tan importante en su época como lo es la de Lourdes.

El duque Guillermo pidió ser admitido en la abadía de Fosses y, después de muchos infortunios personales, su salud se deterioró. Fue entonces que él hizo un voto a la Virgen María para convertirse en un monje en la abadía de Fosses si se curaba. La respuesta no se hizo esperar y Guillermo se convirtió en un monje. Entró en el monasterio y allá encontró unas imágenes de Cristo y de la Virgen María. El duque Guillermo decidió restaurar esas imágenes y comenzó con la imagen de la Virgen María. Cuando se disponía a empezar a trabajar en la escultura, oyó que lo llamaban desde afuera de la capilla; salió y no encontró a nadie, por lo que decidió regresar rápidamente a su trabajo y fue que se sorprendió al encotrar la imagen mariana totalmente terminada. Estos hechos ocurrieron 10 de julio de 1068.

Durante el periodo medieval fueron muchos los peregrinos que pasaron por allí, entre los que se destacaron Philippe Auguste, San Luis, el emperador Carlos IV y Luis XI .

Alrededor del siglo XIII, se le da el título de Nuestra Señora de los Milagros, debido a las numerosas curaciones que Ella obró en el lugar.

En el siglo XV, el Papa Sixto IV, muy devoto de la Inmaculada Concepción, ofrece una indulgencia importante si los peregrinos recitaran la oración a Nuestra Señora de los Milagros ante la imagen venerable. Su sucesor Inocencio X en el siglo XVII concede una indulgencia plenaria.

Durante el mismo siglo se fundó la Cofradía de Nuestra Señora de los Milagros, aprobada por Urbano VIII.

Es con la ayuda de Nuestra Señora de los Milagros que se va logrando la renovación espiritual en Francia, a pesar de las guerras religiosas que hubieron.

La estatua sagrada fue escondida durante la agitación revolucionaria.

La peregrinación comienza de nuevo en el siglo XIX, y el Papa Pío VII concede renovar indulgencias.

Se observan miles de gracias recibidas por los peregrinos, destacándose las innumerables curaciones.

En 1988, durante el Año Mariano, un par de fieles llegaron a pedir la restauración de la peregrinación al obispo de Créteil ya que estas ya no se realizaban formalmente.

La Iglesia de San Nicolás, que conserva la estatua desde 1790, fue declarada un santuario en 2000 y en ese año se realiza la peregrinación el 9!de diciembre. A partir de entonces la peregrinación de las familias se realiza el sábado más próximo al 8 de diciembre.

❤️ Hagamos conocer y amar a la Virgen María.


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