En 1561, Fray Lorenzo de Bienvenida trajo a Costa Rica una imagen de la Santísima Virgen bajo la advocación de la Purísima Concepción, imagen que, en honor al valle que estaba evangelizando, se terminó llamando Nuestra Señora de la Limpia Concepción de Ujarrás.

En 1666, se cambió por Nuestra Señora de la Limpia Concepción del Rescate de Ujarrás cuando, tras un desembarque de los piratas de Mansfield cerca de Limón, se realizó una procesión en Cartago con la imagen de la virgen para ofrecerle plegarias y pedirle protección para los hombres que pronto se encontrarían en batalla. Se cuenta que, tras los primeros disparos, los piratas zarparon del lugar y abandonaron el país en completo pánico.

Esta huída es considerada un milagro de la Virgen María quien se apareció acudiendo en socorro por todos los fieles que habían confiado y orado por su protección y amparo.

Ésta es sólo una de las varias hazañas y milagros que Nuestra Señora de Ujarrás le ha concedido a sus fieles.

En 1973, la Santísima Virgen calmó la furia del volcán Irazú y, en 1725, protegió a sus fieles de la inundación del río Paz haciendo sonar las campanas del templo para llamar al pueblo a orar en éste y poniendo a salvo a sus fieles mientras se inundaba el valle.

En fin, Nuestra Señora de Ujarrás es tan milagrosa y venerada que incluso cuenta con su propio himno, el cual comienza “entonemos un canto glorioso ensalzando con nota vibrante a la Virgen más pura que, amante, nos libró del pirata falaz”.

❤️ Hagamos conocer y amar a la Virgen.


0 comentarios

Comentario