La Iglesia nos propone antes del 25 de diciembre, fiesta de la Natividad del Señor, un tiempo de preparación espiritual que abarca cuatro domingos.

Este tiempo se llama Adviento, que quiere decir “venida”.

Durante este tiempo litúrgico nos unimos a la Santísima Virgen María en su espera de su Hijo Jesús, que ya lleva en su seno.

La Iglesia a través del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ofrece una serie de recomendaciones para vivir adecuadamente el Adviento, tiempo de preparación para celebrar la Navidad.

Estas recomendaciones fueron publicadas en 2002 en el Capítulo IV del Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia.

1.- MEDITAR SOBRE LA FE Y LA HUMILDAD DE MARÍA

En este directorio, el Vaticano recuerda que durante el Adviento se “celebra con frecuencia y de modo ejemplar a la Virgen María”, especialmente en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, que se celebra el 8 de diciembre.
Por ello, invita a reflexionar sobre “la actitud de fe y de humildad con que María de Nazaret se adhirió, total e inmediatamente, al proyecto salvífico de Dios”. La Santa Sede recomienda rezar la Novena a la Inmaculada Concepción. Esta comenzará el 29 de noviembre.

2.- EVITAR CAER EN EL CONSUMISMO

La Santa Sede advierte en su documento que en la actualidad los valores del Adviento se ven “amenazados por la costumbre de convertir la preparación a la Navidad en una ‘operación comercial’, llena de propuestas vacías, procedentes de una sociedad consumista”.

Por ello, llama a orar y meditar para no olvidar el sentido del Adviento y así celebrar el nacimiento de Jesús “en un clima de sobriedad y de sencillez alegre, y con una actitud de solidaridad para con los pobres y marginados”.

3.- QUE TODA LA FAMILIA ARME EL PESEBRE DE BELÉN

También propone que toda la familia participe en el armado del pesebre, porque es una oportunidad para que “entren en contacto con el misterio de la Navidad”.

Asimismo, invita a que los miembros de la familia “se recojan en un momento de oración o de lectura de las páginas bíblicas referidas al episodio del nacimiento de Jesús”.

4.- REZAR LA NOVENA DE NAVIDAD

El Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia indica que la Novena de Navidad es un ejercicio de piedad valioso, que ayuda a preparar el corazón para la celebración del nacimiento del Niño Jesús.

También destaca que es una práctica antigua que “nació para comunicar a los fieles las riquezas de una Liturgia a la cual no tenían fácil acceso”.

La Novena de Navidad inicia el 16 de diciembre y termina el 24 de diciembre.

5.- LECTURAS QUE INVITAN A LA CONVERSIÓN

La Santa Sede también recomienda profundizar en los pasajes bíblicos que se leerán durante el Adviento, porque invitan a la conversión “mediante la voz de los profetas y sobre todo de Juan Bautista”.

El Vaticano recuerda que “Dios mantenía, mediante las profecías, la esperanza de Israel en la venida del Mesías” y que “está sólidamente enraizada en el pueblo cristiano la conciencia de la larga espera que precedió a la venida del Salvador”.

6.- REZAR LA CORONA DE ADVIENTO

El Vaticano indica que el rezo de la Corona de Adviento y el encendido de sus cuatro velas se ha convertido en un símbolo de este tiempo de preparación en los hogares cristianos.

En ese sentido, explica que en el encendido de cada vela, correspondiente a los cuatro domingos de Adviento, se recuerdan “las diversas etapas de la historia de la salvación antes de Cristo”.

Un nuevo ciclo litúrgico comienza y, por las próximas cuatro semanas celebramos el gozoso tiempo del Adviento, momento en el que, vigilantes, preparamos al corazón para la venida del Señor, para recibir al Verbo que se hace carne en un humilde portal y, así, habitar entre nosotros.

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