MARÍA, TORRE DE DAVID

Como recordaremos las Letanías Lauretanas son aplicadas a nuestra Santa Madre María Santísima de un modo figurado, con el fin de exaltar sus virtudes y prerrogativas siendo un modo de oración utilizado desde hace muchos siglos atrás y que las que hoy conocemos deben su nombre al Santuario de Loreto, en Italia.

La principal característica de estas oraciones alegóricas son su función intercesora en donde le suplicamos a María alcanzar a Jesús por su mediación.

La interpretación que se hace de Ella como Torre de David, procede del Cantar de los Cantares, en este libro de forma poética se compara el cuello de esta Mujer sublime a esta torre fortísima y la Santa Iglesia toma esta Invocación a María, como escudo y defensa de toda alma que a Ella recurre.

Para entender su significado debemos saber en dónde está y que representa para Israel la famosa Torre de David.

Esta Torre era una construcción fuerte y muy hermosa que sobresalía sobre la cumbre de un monte entre dos vertientes profundas, formada por gruesos bloques cuadrados unidos con hierro y plomo fue construida por el Rey David siglos antes de Cristo para defensa de la ciudad de Jerusalén.

Del mismo modo se ha querido resaltar la figura de María, quién ha sido elevada hacia el cielo como Reina, está en la cumbre de toda belleza y perfección para la defensa de la Santa Iglesia de Dios.

La elevación y la defensa son dos puntos que no debemos perder de vista en María, cuando metafóricamente se le llama Torre de David.  

Una torre cuanto más se eleva del piso mayor radio de observación tendrá con lo cual se facilita el acecho de los enemigos; María nos ofrece este atributo, con su elevación a los Cielos e implorando su intercesión nos concederá un conocimiento de nuestros adversarios, pues le permitimos vernos desde arriba si nos esforzamos en penetrar lo más íntimo de su Corazón, con ello las verdades de la Fe reciben mayor luz, podremos tener más clara la conciencia de nuestros deberes y descubriremos mas fácilmente nuestros defectos para enmendarlos.

Una torre como obra de defensa, tiene que ser fuerte y resistente; María nos concede esta fortaleza como refugio de la Iglesia militante, pues su Corazón conoce los peligros y las debilidades de sus hijos.

Ella es nuestro escudo y nos invita a imitarla en esta gran virtud de la Fortaleza que nos hace vencer por amor a Dios las dificultades que nos acechan.

La fortaleza cristiana nos vigoriza y nos permite rechazar el mal optando por la recta razón, también nos ayuda para soportar y tolerar con paciencia aquello que sobrevenga en los problemas.

La invocación a María como Torre de David hace alusión a su belleza espiritual, a su firmeza en la fe y a su dignidad de Madre de Jesús.

María como Torre de David es nuestro edificio, pero espiritual, el más elevado por la bondad de sus virtudes y por sus méritos preciosos.

Recitar la Letanía es primero dar gloria a Dios que tanto ensalzó a su Madre, es alabarla y admirarla, pedirle su protección y reconocer sus virtudes.

Es pedirle a Dios y a Ella gracia y protección para lograr aquello que con nuestras fuerzas resultaría imposible.

María, Torre de David. ¡Ruega por Nosotros!

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 Por: Ivette Laviada

Equipo Fatimazo por la paz.

No. 30 de la Serie Letanías Lauretanas 

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Categorías: Fatimazo

1 comentario

Rosa Talavera · 4 septiembre, 2018 a las 6:06 am

Estas reflexiones, el reso del santo Rosario, la vida de los santos, son de gran ayuda para mi día a día, para dejar atrás mis viejas costumbres y ser una nueva persona que trata de seguir el camino correcto para llegar a Dios a través de mamá María. Muchas gracias!

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