Lucía, Francisco y Jacinta experimentaron el Camino de la Cruz como el camino de la vida cristiana. Fueron tratados con una crueldad y brutalidad que horroriza. Aun así, ellos encontraron protección, fortaleza y consuelo en el Inmaculado Corazón de María como Ella misma les prometió.

Nosotros también podemos entrar al Corazón Inmaculado con el rezo diario del Santo Rosario y ofreciendo sacrificios y oración constante por la conversión de los pecadores. La constancia y el coraje son signos de que vivimos con y en el Corazón Inmaculado.

 

VIVIR LA VIDA DE FATIMA: AGOSTO
¿Cómo puedo vivir el mensaje de la aparición de Nuestra Señora de Fátima el 19 de agosto?

¿He añadido la intención por la paz mundial a mi oración diaria del Rosario? ¿Trabajo por la paz tratando de curar divisiones o malentendidos en la familia o en el trabajo? ¿Estoy dispuesto(a) a NO guardar rencor y a perdonar a aquellos que me han hecho daño?

¿Me he preparado para la Confesión pidiendo al Espíritu Santo que me revele mis faltas, esos pecados a los que ya me he acostumbrado y ya no veo como pecados?

¿Estoy buscando vivir una vida de santidad? ¿Ha habido cambios positivos en mi vida desde el mes pasado?

La cuarta aparición de Nuestra Señora se retrasó hasta el 19 de agosto porque los tres niños pastores fueron secuestrados por las autoridades locales. Se amenazaba la vida de los niños y les prometían torturas si no rechazaban las apariciones. Ellos, seguían resueltos y permanecían firmes. Habiendo fracasado en su malvado propósito y temiendo una reacción violenta del pueblo, las autoridades liberaron a los niños.

En su aparición del 19 de agosto de 1917, Nuestra Señora reiteró su petición de rezar el Santo Rosario diariamente. Una vez más, pidió oraciones y sacrificios por la conversión de los pecadores. Mencionó específicamente a los pecadores por los que nadie reza. Recordó a los niños que volvieran a la Cova el 13 de octubre cuando ocurriría un evento asombroso. Nuestra Señora enfatizó la importancia de sus peticiones repitiéndolas.

• ¿Confío en que Jesús y María cumplan sus promesas? Cuando experimento dolor, pérdida, miedo, ira, soledad, crueldad o traición, ¿cómo respondo? María promete protección y consuelo a través de su Corazón Inmaculado. ¿Creo esto? ¿Tengo una ferviente devoción por su Corazón Inmaculado? ¿Coloco mis desafíos, esperanzas y alegrías diarias en el santuario de su Corazón?

• El sacrificio de los sacrificios por la conversión de pecadores puede ser tan simple como renunciar a un dulce o a alguna compra innecesaria. Un poderoso sacrificio es permanecer callados cuando somos criticados y perdonar cuando somos mal juzgados. Buscar el perdón de alguien a quien hemos ofendido es un sacrificio muy agradable a Jesús y María. ¡Sacrificar tiempo de celular y usarlo para la oración o alguna lectura de provecho espiritual!

Recordando la visión del infierno desde julio, ¡he de esforzarme en hacer todo lo que pueda por la conversión de los pecadores!

 

La santidad personal es el plan del Cielo para la salvación y la paz para nosotros mismos, nuestras familias, nuestras comunidades y el mundo entero.

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