Dar el Sí

Autora: Erika Tania Roche Chami De Sauri

El entregarme a la Virgen para que ella guíe mi camino, no solo ha sido la decisión más inteligente que pude haber tomado, si no también, la manera más directa, eficaz y segura de poder caminar hacia mi Señor.

Al poco tiempo de mi Consagración a la Virgen María, comenzaron a haber cambios en mi familia, por decisión propia quisieron consagrarse (cada uno a su tiempo).
Uno de ellos decidió entrar de religioso, los otros están más atentos y preocupados de llevar una vida Católica lo más apegado posible, mi esposo comenzó a rezar el Rosario todos los días; así que me puse a analizar todos estos sucesos que pasaban, e hicieron cuestionarme a que se debía, pues sin decírselos, ellos tomaron la iniciativa de mejorar su vida espiritual.

La Virgen nos ha dicho incansablemente que ella velará por nosotros al decirle un día a San Juan Diego “no se te turbe tu corazón ni te inquiete cosa alguna, no temas la enfermedad, ni los acontecimientos penosos, ni dolor. ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y amparo?”, pues esta respuesta no me dejo la menor duda que cuando decides abandonarte a Ella, te toma por completo, incluyendo a tu familia. Ella no se va por medias tintas, es la madre amorosa que trabaja, vela, acompaña, intercede y suplica por sus hijos…

Es increíble ver cómo dándole tan poco, Ella responde con tanto, sacando maravillas de ese mínimo dado, solo espera con ansias que le des el Sí… ese Sí como Ella lo dió, un Sí con confianza plena sin resistencia ni cuestionamientos (tan difícil de dejarlos), un Sí de abandono.

Ella es una madre de misericordia, y escucha a todos los que le hablen busquen y confíen. Ella nos prometió estar atenta a nuestros llantos y tristezas para poder remediar, curar todas nuestras diferentes penas, miserias, dolores…. Nada le es negado a nuestra Madre, se vuelve nuestra gran intercesora y abogada, así que ¿a qué le debemos temer si está con nosotros? ¿Que regazo es más seguro que el de Ella?

El verdadero Sí a María, es sin duda, lo mejor que se puede hacer, pues Ella por el amor incondicional a nosotros consigue grandes y hermosos logros para llegar bien al final de nuestro camino deseado…. el estar con nuestro Señor Jesucristo.

E.R

Categorías: Testimonio

Comentario